En su entrevista con Pablo Motos en ‘El Hormiguero’, la periodista ha recordado los detalles más íntimos de su relación con su expareja.


Como si del juego de la oca se tratara, María Teresa Campos va de plató en plató… y habla porque le toca. Una vez más, la veterana periodista ha visitado un estudio de televisión para conceder una entrevista. Cuatro días después de sentarse en el ‘Deluxe‘ junto a Jorge Javier Vázquez, la malagueña ha charlado con Pablo Motos en ‘El Hormiguero‘. Con él ha repasado su larga trayectoria profesional, ha comentado sus proyectos actuales… y ha dado su testimonio, una vez más, sobre su expareja, Bigote Arrocet.

Nada más arrancar la entrevista, el presentador le preguntaba por su vacuna contra el Covid y qué mensaje le mandaría a los negacionistas, a lo que ella replicaba: «Eres tonto, hijo». Minutos después le recordaba lo mucho que le gusta jugar a las cartas. «Lo más, después de…», respondía la andaluza, haciendo una clara alusión al sexo. «Pero se olvidan las cosas», matizaba. «¿Se te ha olvidado?«, cuestionaba, atónito, Motos. ««, zanjaba la Campos.

«Pero el recuerdo es bueno…» insistía el de Requena. Entonces, la invitada espetaba: «Mejor que no quede». Sus declaraciones dieron pie a que Pablo Motos sacara el tema de Bigote Arrocet. «La última vez que viniste estabas enamorada», le decía. Y ella soltaba otra perla: «La última vez que lo vi fue en Interviú».

El presentador volvía a lanzar otra pregunta sobre su expareja: «Si lo pones en una balanza qué pesa más, los ratos buenos que pasaste o los malos?». María Teresa Campos se explayaba entonces: «Hay muchos ratos buenos que uno después se empeña en tirarlos por tierra. Siempre se puede romper una relación, pero se sienta uno con la persona y decir ‘las cosas no son como eran’, pero no debe quedar uno de esa manera. No es necesario. Nada es eterno». Y añadía: «Yo nunca he sido cobarde».

María Teresa Campos habla de Bigote Arrocet: «No está ni se le espera»

Motos recordaba que el humorista la había dejado «por whatsapp» y la Campos decidía dar por terminado el tema: «Esto está muy visto ya. Estoy hasta las narices. No voy a estar el resto de mi vida hablando de “ese ser”. Ese ser pasó por mi vida. Fueron seis años años más o menos felices, pero no está ni se le espera».

La entrevista continuaba y ambos charlaron de otras cuestiones, como la entrevista de la presentadora a Isabel Díaz Ayuso o el inesperado cese del último programa de María Teresa Campos en Telecinco: ‘La Campos Móvil’. «Estrené un programa, pero estoy esperando que lo vuelvan a poner», decía. Pablo Motos se interesaba por el camión, que «primero fue alquilado, pero después parece ser que lo compraron. No estoy segura porque no hablo mucho con ellos. Y no es verdad que no tenga cinturones de seguridad. Un día tienes que venir y hablar de todo Me encantará hacer una entrevista en un camión», destacaba la malagueña.

«Ya no comparto mi cama más»

En el transcurso de la charla volvía a salir el nombre de Bigote. «No sé si tendré más relaciones, pero tengo claro que ya no comparto mi cama más«, comentaba. Y relataba que cuando dormía con el comediante lo despertaba porque ella se movía mucho por las noches. Por eso le propuso dormir en camas separadas. «Fue una de las cosas bonitas que me dijo ese hombre. Qué mujer más inteligente», señalaba. «Le puedo reconocer a él todas las cosas buenas».

Con quien sí comparte lecho es con su perrita Lula: «Mi cama es muy grande, le abro su lado, con su almohada, y ella coge su sitio y se duerme enseguida. Le pongo una sabanita para que no le moleste la televisión, que a mí me gusta verla por la noche». Además, ha desvelado que  le gusta ver la tele antes de dormir y que ve informativos mientras desayuna cada mañana, aunque eso a veces la irrita: «Me cabreo mucho y los mando a todos a la mierda».

Telecinco

En su reciente entrevista en el ‘Deluxe’, María Teresa Campos se despachaba a gusto sobre Rocío Flores. «Cuánta verdad hay en sus palabras. Yo he estado al lado de esa verdad y de ese dolor. Ha sido mucho sufrimiento», decía sobre la hija de Rocío Jurado, a la que quiere «como una hija más».

Cree que el documental de su amiga servirá para ayudar a otras mujeres que hayan pasado por situaciones similares: «Estoy ha sido para bien. Hay muchas mujeres que se pueden sentir representadas por ella. Con este testimonio ha ayudado a mucha gente».

Por otro lado, admitía que ve difícil una reconciliación entre madre e hija: «No creo que madre e hija se vayan a volver a encontrar, pero no estoy en posesión de la verdad. La niña ya no es tan niña. Cuando hizo lo que hizo tenía 16 años y ahora tendrá veintitantos». Y recordaba cómo fue la violenta jornada que supuso la ruptura definitiva entre ellas: «La niña se lío a patadas con un teléfono diciendo: ‘No me pegues, no me pegues’; y su madre se quedó tirada en el suelo».

«A mí me lo contó hace mucho. Yo flipé. No podía creer lo que me estaba diciendo. Ya desde ese momento ella sabía que no quería nada. No es una niña de seis años, y se deja que le coma el coco su padre para hacerle a su madre lo que le hizo, que es terrible, es una cosa muy dura. Eso no salió de la cabeza de la niña -no lo puedo asegurar, pero es como verde con hojas-. Lo que hizo fue muy fuerte. Cuando la gente habla y piensa que la niña le pegó, pero lo que le dio fueron patadas y patadas hasta que la dejó inconsciente», añadía. «Lo que le hizo Rocío Flores a su madre es terrible».