Rocío Carrasco ha regresado a televisión como colaboradora de ‘Lazos de sangre’. En su vuelta ha rendido un particular tributo a su madre, Rocío Jurado.


En su triunfal regreso a televisión, después de cuatro años alejada de los focos, Rocío Carrasco se ha mostrado más Jurado que nunca. Arregladísima, dominando el escenario, con la voz firme y segura de sí misma. Calcada a su madre. Así se ha dejado ver la hija de ‘la más grande’ en su primer día como colaboradora de ‘Lazos de sangre’, el programa de La1 que, de la mano de Boris Izaguirre, repasará cada miércoles las vidas de los personajes y sagas familiares más destacados de nuestro país.

Tras un largo periodo de silencio, solo interrumpido por muy puntuales declaraciones, la hija de Rocío Jurado ha vuelto con ganas de asumir este nuevo reto. «Estoy encantada de volver a TVE, que es la primera televisión en la que yo trabajé. Es casa», decía al arranque del programa. A sus 43 años, sabe bien lo que quiere. Así, ha hablado de manera contundente ante las cámaras de Televisión Española, donde ha recordado con emoción a su madre. «Mi madre no era diva en casa. Llegaba y la veías con un rolete haciendo lentejas. Cocinaba… ¡Le hubiese encantado ir a ‘MasterChef Celebrity!», confesaba. «Siempre la tengo presente. A cada minuto del día, con cada cosa que pienso. Me parezco en muchas cosas a mi madre. Me acuerdo de ella todos los días».

En sus emocionadas palabras al rememorar la biografía de la cantante, la ex de Antonio David Flores destacaba que su progenitora había sido una pionera en su tiempo. «Siempre he defendido que mujeres como mi madre, como Lola Flores, son el principio de la mujer de hoy. Son mujeres que han reivindicado con su forma de vivir, con su forma de expresarse», afirmaba.

El homenaje a su madre que ha pasado inadvertido

Pero Rocío no solo ha evocado a su madre mediante las palabras. Sus ademanes, cada vez más parecidos a los de su inolvidable progenitora, han traído a la memoria de muchos la imagen de la chipionera. Y aún hay más detalles que desvelan sus similitudes con quien la trajo al mundo. Su atuendo escondía el que podría ser un premeditado homenaje la Jurado. En su ‘reentré’, la madre de Rocío Flores se ha vestido como lo hubiera hecho la tonadillera 30 años atrás, con chándal y tacones.

Su conjunto de dos piezas -en un llamativo rojo metalizado y de una conocida marca deportiva- no ha pasado desapercibido. Cabe recordar, para quien lo haya olvidado o nunca llegara a verlo, que Rocío Jurado fue creadora de una tendencia que hoy sigue vigente: la del chandalismo. Porque antes que Kylie Jenner, Selena Gómez o Miley Cirus, nuestra andaluza más internacional fue pionera en lucir ropa de ‘sport’ con zapatos de tacón de aguja.

Rocío repite el estilismo favorito de su madre

Ahora, ha sido su hija quien ha pisado con fuerza el plató de ‘Lazos de sangre’ con el que, durante décadas, fue el atuendo favorito de la artista. Un chándal de dos piezas en un reluciente poliéster que volvería locos a grandes iconos del chandalismo ibérico, como Omar Montes o Kiko Rivera. Porque el tejido, así como el corte del ‘outfit’, brillaba con luz propia en el set de la cadena estatal. La clásica fórmula de ‘arreglá pero informal’ que tanto nos gusta tanto a las mujeres mediterráneas como a las ‘celebrities’ del universo anglosajón le ha funcionado de maravilla a Rociíto. Incluso puede que su sudadera, tan ‘trendy’, como sus pantalones bombachos con gomas en los tobillos, sean imitados rápidamente por sus admiradores. El propio Boris se rendía plenamente a su ‘look’: «¡Estás guapísima!», le soltaba nada más verla.

Madre e hija: dos mujeres, ¿un mismo estilo?

No solo la ropa era un pequeño tributo a Rocío Jurado. Hasta su pelo lucía similar al que su madre tantas veces llevó sobe el escenario. Unos rizos con muchísimo volumen en un tono de cabello tirando a cobrizo. «¡Estáis con el mismo peinado!», exclamaba Boris Izaguirre al ver las imágenes de la cantante con el pelo ondulado. ¿Se trata de una casualidad o Rocío Carrasco se ha vestido deliberadamente como su madre? ¡Juzgad vosotros mismos!