La gala del pasado jueves fue un sueño hecho realidad, ver a los concursantes cagarse de miedo mientras les cae vómito del cielo fue un regalo para las malas personitas como yo, que se alegran del mal ajeno.

Si a eso además le añadimos a Payasín cargado de tartas y con más puntería que nunca, nos queda el contenido televisivo que merecemos. Confirmo que la noche de Halloween es mi favorita de cada edición de GH, este año el equipo ha superado mis expectativas.

Lo que más me llamó la atención fue la sobreactuación de Antonio David, me costó creerme sus reacciones durante su recorrido, pero agradecí mucho que se implicara de esa manera y que nos hiciera reír a carcajadas, sobre todo con sus caídas en el maizal.
Noemí reprendiendo a Satán fue gloria bendita para los oídos, y los gritos de Joao merecen un puesto en la final, tal cual. Lo que yo desconocía es que hubiera una versión “light” del pasaje del terror, que debió ser la escogida por Mila, porque los zombies le calmaron y ayudaron a encontrar la salida.

Parece que la suerte estaba de su lado esa noche, porque minutos más tarde se convertía en jefa inmune de la casa, ganando el privilegio del intercambio, que ella utilizó para salvar a Antonio David y nominar a Gianmarco.

Hasta aquí todo parecía un camino de rosas para la colaboradora de Sálvame, pero Alba debió acordarse del dicho “Camino de rosas, camino de flores, que a mí no me engañas, que a mí no me jodes”. Como nos tiene acostumbrados, la modelo estalló contra el ex yerno de Rocío Jurado, y sorprendentemente, contra la Ximénez.

No le falta razón a la Carrillo en sus argumentos, porque cierto es que Antoniodá se pasa el día contando sus penas para que sus compañeros y la audiencia sepan sus penurias económicas y no le saquen del concurso. Cariño, si un juez te obliga a pagar, es porque algo habrás hecho mal, el resto de concursantes también tienen necesidades, y no las utilizan como estrategia.

Esto fue lo que Alba le espetó a Mila, puesto que esta es la segunda vez que saca a su amigo de las nominaciones.

Yo no comprendo qué concepto tiene la abeja reina de la amistad. No sólo deja a Alba en la lista de nominados, teniendo muchas papeletas para ser la próxima expulsada, si no que le endiña dos puntazos a su amigo Joao, con la excusa de que no la defiende cuando discute con Adara.

El nivel de manipulación de esta señora con sus numeritos de victimismo en el confesionario me deja estupefacta, sólo espero que no caigáis en su trampa. Resulta que la colaboradora más mordaz de Mediaset está agotada de sentirse “atacada y machacada” (palabras textuales) por sus enemigos, y yo tengo la sensación de que no supo medir a sus rivales.

Ella comenzó el concurso pensando que Hugo y Adara eran participantes de tercera, y que en ninguna discusión llegarían siquiera a rozarla, porque ella es mucho más corrosiva e hiriente, pero resulta que las armas de estos dos a la hora de batallar son el sarcasmo y el humor, cosa que a ella le hace perder los papeles y la educación. Jaque a la reina.

Como se niega a admitir que ha perdido la guerra, utiliza un acto cotidiano para sembrar la sombra de la agresión física sobre Hugo, como ya hizo semanas atrás con Kiko Jiménez y el aspirador. He visualizado el vídeo de los hielos varias veces, y os juro que no observo ápice de violencia en ningún momento.

Hay que ser retorcida y venenosa para jugar esa carta, sabiendo que el ex de Marta Sánchez tan solo pretendía romper el hielo para ponerse una copa. Como diría Miriam Saavedra: ¡Qué feo, qué feo, qué feo!

Hay una intención grupal clarísima de dejar solo a Hugo Castejón en la casa, lo que no esperaba es que Joao se uniera a ese movimiento, llegando incluso a evitar que Adara le defienda cuando el resto le insulta, cogiéndole la mano y provocando que ella llore de impotencia.

Finalmente, hace caso omiso de los consejos del maestro, quien le ordena acostarse, y sale al salón a bailar con su amigo como acostumbra, lo cual provoca los celos de Gianmarco, que separa su cama de la suya.

Esta actitud tan niñata y absurda del italiano me pone de los nervios, tengo la impresión de que la única persona que acepta la naturaleza de Adara es Hugo, sólo él respeta su personalidad sin intentar controlarla.
Sigo con la mosca detrás de la oreja respecto a Gianmarco, no termino de fiarme del todo. El hecho de que repita capítulo por capítulo su paso por Grande Fratello hace que ponga en duda cada uno de sus movimientos. De lo que no desconfío en absoluto es de la mirada de Adara, verla rota en el confesionario por la confusión que está viviendo y lo que eso pueda suponer en su familia hace que crea en ella con los ojos cerrados.

Resulta que ahora todo el mundo piensa que Adara ha perdido el concurso con esta nueva trama, y en lo que a mí respecta aporta más razones para hacerla ganadora. Es evidente que verbalizar su lío emocional sólo puede hacerlo alguien tan valiente y honesto como ella, pero su cautela es fruto de su bondad, si dijera lo que siente provocaría un daño irreparable en su pareja.

Sin embargo, ajena a las cámaras del confesionario, Adara ha revelado a Joao su intención de separarse de Hugo Sierra, y ha enumerado varias razones. Una de ellas es que él no quiere trabajar, y otra, más importante aún, es que no tienen relaciones sexuales porque Hugo la rechaza, e incluso la manda a la mierda.

Y a todo esto se une el miedo a perder la custodia de su niño. La idílica imagen familiar se va desdibujando, y comenzamos a entender la confusión de Adara. Tengo la sensación de que GH VIP es un salvavidas para ella, quizá el concurso le ha dado las alas que ella necesitaba para vivir libremente.

No podemos echar a Gianmarco de la casa por simple desconfianza, no le conocemos como para ver con claridad si su acercamiento a Adara es una estrategia o está sintiendo lo mismo que ella. Por otro lado, ¿le sacaríamos como castigo por confundirla? ¿por salvar la familia que ella tiene fuera?

Ella es consciente de lo que tiene, por eso ha afirmado que va a separarse nada más salir de la casa. Dejemos que viva esta nueva ilusión, si se equivoca aprenderá del error como hemos hecho todas, y continuará su vida como la mujer fuerte e independiente que ha sido siempre.

Dicho esto, tras la salvación el pasado martes de Joao y Adara, es evidente que quiero ver cómo se desarrolla la incipiente relación del italiano con la gran hermana, así que mi dardo esta semana va para Alba, su concurso ya no da más de sí.