La concursante de ‘La casa fuerte’ ha negado tajantemente las acusaciones de su tía Raquel: «He robado para que mi hijo pueda comer, pero no me he prostituido».


¿Se ha dedicado alguna vez a la prostitución? La posibilidad de que Estefanía Carbajo haya comercializado con su cuerpo lleva días siendo objeto de comentarios en ‘Sálvame’. El programa ha hablado con varias personas del entorno de la madrileña que afirman que ha ejercido el oficio más antiguo del mundo.

Las acusaciones de los tíos de Fani

Raquel, la tía de Fani, ha asegurado que ejerció la prostitución hace nueve años cuando se quedó sola y tenía que sacar adelante a sus hijos. Entonces, su sobrina, que tenía unos 26 años, mostró interés por el oficio. «Intenté que no lo hiciera, pero es mayorcita», señalaba. «Me dijo ‘si ganas tanto dinero, quiero probar”. Según su testimonio, le aconsejó que se lo contara a su pareja, pero ésta no lo hizo «porque le gusta mucho vivir bien, le gusta mucho el dinero y le gusta mucho aparentar». A día de hoy, el joven no sabe nada:  «Christofer no es conocedor, me dijo que ni hablar porque la dejaba». Raquel, que antes era uña y carne con Fani, ha revelado esta información porque se siente defraudada con ella: «Saca las cosas de contexto para ser la protagonista. Se ha pasado mucho con mi familia. Si no tiene respeto a los demás no se le puede tener a ella». Por su parte, Rikams, tío de la de Vallecas, ha señalado en ‘Sálvame’ que «es una desagradecida y una manipuladora».

Ante este panorama, la dirección del programa ha decidido contarle a Fani lo que sucede en el exterior de la casa. «Debemos contarte una información que se está contando sobre ti para que estés al tanto de lo que se está contando y que tengas la oportunidad de saber lo que se habla de ti en algunos programas de televisión», le ha dicho Jorge Javier Vázquez. Y a continuación le han mostrado un video con las declaraciones de sus familiares.

«He robado para que mi hijo pudiera comer»

Al enterarse de las acusaciones, Fani ha estallado. «No me he prostituido, y si lo hubiese hecho no se me caerían los anillos. He robado para que mi hijo pueda comer y no me escondo de ello, pero no me he prostituido. ¡A ver si me dejan salir mañana mismo para tomar medidas». La madrileña ha explicado, indignada, que el único motivo por el que tuvo que tener citas como almuerzos y cenas por motivos profesionales fue durante el tiempo que trabajó en una empresa de alarmas. «Por supuesto que me iba a cenar con clientes. Yo era comercial de alarmas y tenía que reunirme con gente y mi novio lo sabía. Me tenía que adaptar a esos horarios y mi novio ha venido conmigo. Yo montando alarmas he ganado mucho dinero. No me ha hecho falta hacer eso y si lo hubiera hecho no tendría problema en decirlo. Nunca me he prostituido y esa señora sí lo ha hecho».

Estefanía está segura de que su tía Raquel ha hablado de ella «por hacerme daño». Y le enviaba un mensaje: «¡Déjame en paz que yo me preocupo de mi vida. He hablado de ella y muy bien… ¡Claro que le preguntaba por eso! Que mi novio lo sabía… ¿Pero estamos tontos? ¿Te crees que si me pasa eso voy a pedir dinero para leche para mi hijo? ¡Que me diga qué nivel de vida he llevado! He tenido alguna temporada de que no tenía dinero ni para pagar el alquiler. Cuando reuní el dinero lo pagué. ¡Que a mí me traía comida la Cruz Roja! Y ahora, gracias a Dios, me está yendo bien. Lo que quiero es que mi hijo tenga un futuro. ¿Y me estáis pisoteando? ¡Iros a la mierda! ¡Dejadme en paz! Solo quiero ser feliz Quiero darle todo a mi hijo, que no le falte de nada».

Fani recuerda su drama familiar

«Es verdad que dije de mi madre que esa «sueltecilla», nada más», añadía. Y recordaba cómo su tía se hablaba con «el hombre que me trató mal a mí y a mi hijo. ¡Si tú no aguantabas a mi madre! Todo lo bueno que pudo tener mi madre fue gracias a mi tía Maite. Las cenizas de mi madre las tengo yo. Ella no estuvo en el entierro de su hermana. Nadie se lo prohibió«. A día de hoy, Fani no tiene relación con su tía Raquel, pero nunca ha cerrado las puertas a que su hijo la vea: «Si mi hijo quiere ver a su tía la ve. Si quiere una guerra familiar, la tendrá, pero no me interesa».

Fani ha recordado que tras la muerte de su madre, fallecida en extrañas circunstancias, «cada una» de las hermanas «fue repartida. Yo me fui con mi padre. Ella le dio muy buena infancia a mi hermana. Si yo con mi tía Raquel me llevara bien me estaría bien ella me estaría adorando. Ella ya sabe que la quiero. ¿De qué le sirve hacer esto? ¿Para hacerme daño a mí y a mi familia? ¿Porque no tienes un duro? Pues ponte a currar«, se lamentaba. «Nunca podré perdonar esto. El día que dije ‘basta’ y no quise saber de ella fue cuando se acercó al padre de mi hijo para hacerme daño. Me llegó una factura y una deuda de 50 euros. Recién acababa de salir de mis deudas y por pedirle 50 euros de una factura que estaba a mi nombre pero le correspondía a ella se enfadó».

«Estoy muy dolida»

«Estoy muy dolida. Parece que tengo que estar debajo de un puente para que estén contentos. Yo valgo más que todos ellos juntos. Si no tienes envidia dejas a la gente que haga lo que le dé la gana. Siempre he reconocido que he sido muy rebelde. Me han echado de muchos sitios donde he estado, porque nunca tuve una guía, pero tuve a mi hijo y empecé a ir súper ir recto y caminar», explicaba la madrileña.

Christofer, que también ha escuchado las palabras de la tía de su novia, no ocultaba su indignación. «Es una vergüenza. Me dan asco. No tengo otra palabra. Es asqueroso. Con tal de ganar dinero se sienta y dice estas barbaridades», decía. Fani zanjaba el tema dejando claro que no le supone problema alguno reconocer lo que ha hecho en el pasado. «Hay muchas mujeres que lo hacen porque tienen que sacar a sus hijos adelante. Si he tenido que robar un brick de leche lo he hecho y lo volvería a hacer. No me hace falta ni un hombre ni nadie para sacar adelante a mi hijo».