«Necesito desahogarme mucho, no lo hago porque necesito estar fuerte. Necesito llorar, llorar y llorar», ha afirmado la mujer de Kiko Rivera totalmente rota.


Ha sido un último año especialmente duro para Irene Rosales. Se cumple este sábado, 6 de febrero, el primer aniversario de la muerte de su madre. La colaboradora ha revelado el momento tan difícil que atraviesa cuando su marido, Kiko Rivera, continúa en plena guerra contra Isabel Pantoja. Totalmente rota en lágrimas, la sevillana ha confesado no poder más en este momento. 

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«Aparentemente estoy fuerte, pero no lo estoy. No me veo fuerte. Necesito mi tiempo de asimilar muchas cosas que me han ido pasando. No puedo más. Estoy muy agotada», ha afirmado sin poder contener el llanto en ‘Viva la vida’. «Me voy a la cama agotada psicológicamente, quiero desconectar».

Ha recordado que le falta un pilar fundamental, su madre, y lo manifestaba con las siguientes palabras: «La única realidad es que no la voy a tener más. No la tengo más de por vida. Pienso en el hoy y los días que me quedan, no voy a tener a mi madre. Ese es el dolor que tengo tan grande. No va a haber nada que me lo repare», ha señalado.

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En este primer aniversario ha manifestado sentirse «muy triste» porque ahora la tiene más presente que nunca y continúa haciendo frente a su duelo. «Necesito desahogarme mucho, no lo hago porque necesito estar fuerte. Necesito llorar, llorar y llorar. Ese es mi consuelo. El saber que estoy recordándola en ese momento».

«No he podido pensar en mí»

La colaboradora ha valorado pedir ayuda psicológica para superar esta etapa, pero ha reconocido no haber tenido tiempo en este último año marcado inevitablemente por la pandemia del coronavirus. «Salí de lo de mi madre, nos confinaron. 24 horas todos los días con las niñas. De ahí mi padre enfermo. No he podido pensar en mí y cuidarme».

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Además, el duro enfrentamiento familiar que mantiene su marido contra la tonadillera no está ayudando para que se recupere. Todo lo contrario, aunque intenta mantenerse al margen, ella también está en el punto de mira. «Es otro tema de sufrimiento porque se trata de un conflicto entre madre e hijo. Aunque la gente no se lo crea».

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Irene Rosales ha manifestado públicamente que no aprueba que Kiko continúe afrontando esta guerra de forma mediática. «No tiene que ir a un plató. No es bueno para su salud», ha dicho de forma tajante. Ha explicado que el DJ se enciente rápidamente ante los focos, pero que luego llega a casa y todo cambia, entonces se enfrenta a sus otros miedos. «Yo no sé ya cómo ayudarle. Mi única manera de hacerlo es pidiéndole que pare por su bien y por su salud. Lo ha entendido y lo entiende. No está arrepentido, pero al día siguiente está hecho una mierda».