Tras algunos meses de parón, el actor regresa a los escenarios madrileños con la comedia Sé infiel y no mires con quién, en el Teatro Amaya.


Desde niño tuvo claro que quería ser actor, y no hay sitio donde se sienta más cómodo que sobre un escenario. Durante años formó pareja artística con Millán Salcedo en Martes y Trece (un duo que primero fue trío, porque también estaba Fernando Conde), convirtiéndose en todo un fenómeno con sus legendarias parodias.

Tras separarse profesionalmente, Josema emprendió en solitario su carrera como actor y hoy, con su propia productora teatral, se siente feliz y realizado.

¿Se han cumplido todos tus sueños profesionales?

Si. Yo creo que se han cumplido un noventa por ciento de todos mis sueños profesionales.

¿Y personales?

Totalmente, un cien por cien.

Una virtud y un defecto.

Una virtud, que soy tenaz y un defecto, maniático.

Un momento inolvidable en tu vida…

Cuando nací (se ríe).

De no ser cómico, ¿a qué te hubieras dedicado?

Siempre he tenido tan claro que he querido ser actor… Esto es vocacional, cuando desde pequeño quieres ser algo sin tener conocimiento de ello o un familiar cercano que lo ejerza. En mi familia no ha habido artistas, exceptuando mi abuelo, que era músico. Pero siempre quise ser actor. Y si te tengo que decir algo, quizás te diría médico. Pero no sé.

¿Un placer secreto?

El chocolate negro 70 por ciento. Es mi talón de Aquiles y también una de mis debilidades.

¿Cuál es la ciudad a la que volverías una y otra vez si pudieras?

Quizás podría decirte que Roma. Guardo muchos momentos e historias muy bonitas.

¿Qué tal se te dan las labores del hogar?

La verdad es que no se me dan nada mal. Es más, yo diría que se me dan muy bien.

¿Nos recomiendas un libro?

La verdad es que leo poco. Dejar de fumar fue un libro que me recomendaron cuando quise dejar el hábito y, al menos a mí, me funcionó bastante bien.

¿Y una canción?

Alone Again, de Gilbert O’Sullivan.

¿Cuáles son tus actores favoritos?

Fernando Fernán Gómez y Al Pacino.

Una película

La ventana indiscreta, de Alfred Hitchcock.

¿Qué es lo que más detestas?

Sin ninguna duda, la traición.

¿Cuándo fue la última vez que lloraste?

La verdad es que yo lloro bastante cuando veo algo que me emociona y que tenga que ver con la cultura, ya sea una canción, un cuadro o una película. Suelo llorar con bastante frecuencia, lo reconozco. Y me emociono mucho con el arte.

¿Con que regalo te gusta que te sorprendan?

Me gusta que me sorprendan con cualquier regalo que tenga que ver con el romanticismo, en general. Una cena romántica, un viaje de dos…

¿Qué pierdes con más frecuencia?

No pierdo muchas cosas. Soy muy receloso con todas mis cosas.

¿Qué cambiarías de la fama?

La gente inoportuna.

¿Con qué nombre falso te registrarías en un hotel?

Agapito.

¿Cómo titularías tu autobiografía?

Buena pregunta. Creo que pondría “Pasé por aquí y dejé una sonrisa en la boca”.