Tras su ataque de nervios en ‘Sálvame’, la colaboradora ha pedido que se deje de hablar de su deuda con la Agencia Tributaria.


Un día después de que estallase en directo en ‘Sálvame’ ante las palabras de José Antonio Avilés, quien dijo que una vez le pidió prestado 2.500 euros, Chelo García Cortés se ha quejado en ‘Sálvame’ de estar siempre en boca de todos por la delicada situación económica que atraviesa. Y es que este viernes en el programa, sus compañeros han examinado en detalle cómo explotaba hace 24 años su compañera cuando se hablaba en directo de las deudas que tiene con Hacienda, y por las que lleva nueve años ajustándose el cinturón, sin poder siquiera irse de vacaciones.

«Estáis todos muy preocupados por mí, pero no voy a seguir jugando este juego», decía. Minutos antes los colaboradores hablaron sobre las finanzas domésticas de la gallega. “Hizo las cosas muy mal con Hacienda… Lo que está claro es que Marta no debe aportar gran cosa en esta relación, porque si no, no estaríamos hablando de esto. Ha sido muy manirrota, muy poco previsora”, decía Antonio Montero. Kiko Matamoros, por su parte, se ha mostrado muy comprensivo y la ha defendido de quienes optan por juzgarla con «alma de fiscal». «No sé lo problemas de Chelo, pero no tengo alma de inspector de Hacienda… Lo que me interesa es el drama de una persona que lo está pasando mal y me solidarizo con ella y le presto mi apoyo y mi ayuda como compañero», explicaba. «Tiene un problemón que es a largo plazo, o a plazo eterno», puntualizaba Laura Fa. «Ella tiene una cantidad de peso a sus espaldas que a veces se nos olvida», apuntaba Carlota Corredera.

«Me incomoda que se siga hablando de la ruina de Chelo»

A Chelo le ha resultado muy desagradable ver cómo sus colegas analizaban su situación. «No estoy cómoda. Hay mucha gente peor que yo. Quiero agradecer públicamente a Kiko porque es de los pocos que ha entendido el tema. Cuando me fui a ‘SV’ lo que yo gané no lo cobré, pero hay que tributar por lo que cobras», decía. «Me incómoda que se siga hablando de la ruina de Chelo. He tenido una ruina como miles de personas en este país. El problema es que trabajo en un medio de comunicación, donde todo se hace público. Todo esto me da mucha vergüenza».

La colaboradora, más serena que el pasado jueves, ha pedido que dejen de juzgarla: «Llevo 30 años con una persona que no es cuidadora o no cuidadora… La persona que a mí me cobija y que a mí me acaricia y que a mí me protege es la persona con la que libremente elegí vivir y casarme. Ruina sería que no pudiera pagar, y estoy pagando... A todos los que me dais consejos sobre lo que tengo que hacer en mi casa, que se preocupen por su casa. En mi casa las cosas las tengo súper controlada. Que luego salgo a la calle y la gente me mira. ¡Basta ya! Las cosas de mi casa las organizamos mi pareja y yo».

«Yo todavía tengo para comer»

«Yo no he robado, no he cobrado en mi vida en B. Estoy en un grupo de personas liberales que nos tocó una inspección. Y no soy la única. Y lo pago como puedo todos los meses. Ya está bien, que hay gente que no tiene para comer. Y yo todavía tengo para comer», insistía. «Os agradezco a todos la preocupación que tenéis por mí. Si tanto me queréis y tanto me apreciáis sabéis como me siento hoy. Me da vergüenza y voy a seguir luchando. Y mientras la productora me quiera voy a seguir trabajando. Si tanto os preocupo no me hagáis vivir esto porque es bochornoso». Carlota Corredera le aclaraba: «No hay ninguna intención de avergonzarte», le aclaraba Carlota Corredera. «Que digan como tiene que vivir mi pareja… ¡Basta ya! Cada uno tiene sus códigos en su casa», se ha lamentado la periodista.

Por último, respondía de manera muy tajante a Antonio Montero, cuyas palabras no le sentaron nada bien: «Puedes tener dinero, pero si no eres feliz en tu pareja… ¿Me vas a decir a mí lo que es felicidad de pareja? No puede juzgar a mi pareja porque no la conoce. Tengo algo que tú no tienes, que es el amor de la persona más maravillosa que he conocido. Tengo lo mejor del mundo».