Después de dos años de ausencia, la colaboradora regresa al programa de Telecinco. «Las Campos debemos estar distanciadas profesionalmente», ha admitido.


Un total de 21 meses han pasado desde que Carmen Borrego abandonara ‘Sálvame‘. Y tras muchos meses dando vueltas sobre un posible retorno al programa, por fin ha regresado al plató para ocupar el sillón de colaboradora que dejó el 3 de abril de 2019. Sonriente, y ataviada con capa y corona cual princesa, la malagueña se ha mostrado feliz de ser fichada nuevamente.

«¿Me perdonas por todo?», le decía Jorge Javier Vázquez al arrancar la entrevista. «Yo no soy rencorosa y creo que yo también me he equivocado muchas veces. Vengo muy contenta, teniendo claro a dónde vengo. Viene una Carmen completamente distinta a la que se fue. Yo entré aquí en un momento que no era el adecuado», decía. Asimismo, aclaraba: «Mal de la cabeza no he estado en mi vida. Cuando me fui de aquí fue en el peor momento de la enfermedad de mi hermana y en ese momento no estoy para bromas«.

«Mi sobrina Alejandra no me llama para consultarme nada»

Una de las cuestiones a las que ha respondido es sobre su relación con su sobrina, Alejandra Rubio, quien ha criticado su vuelta a ‘Sálvame’. «No la he llamado», confesaba. «Ningún tío llama a su sobrino para consultarle cosas de trabajo, igual que ella no me llama a mí para consultare nada. Alejandra hay algo mío que no le ha gustado. Siempre la he querido mucho y la he tratado como una hija. He tenido mucha relación con ella cuando era pequeña, pero tenemos vidas muy distintas. Ella tiene 21 años y tiene su vida. Me ha demostrado que me quiere. Pero si me cambio de casa tampoco llamo a mi sobrina para decírselo. Llamé a su madre y sabía que ella se lo iba a decir. Con mi hermana tampoco hablo todos los días». Por otra parte, halagaba el apoyo de Kiko Matamoros a Alejandra: «Ya me gustaría tener un defensor como tiene ella en Kiko».

No dejará de responder a cuestiones sobre Alejandra, que «es libre de decir lo que quiera». Pero no quiere más enfrentamientos televisivos: «Esta guerra la dejé apagada antes del verano. No me interesa porque soy su tía y soy la adulta». Y ha recordado que entre ellas siempre ha existido un enorme cariño: «Mi sobrina y yo hemos tenido una relación estupenda. Era muy cómplice mía. tenía menos confianza con la madre y más con la tía. Luego se ha hecho más mayor y ahora es muy cómplice de su madre. Lo bueno que tiene Alejandra es la frescura que tiene y que habla de todo, incluida de su tía».

Telecinco

Al hablar de su hermana se ha mostrado sincera sobre su reciente distanciamiento, pero ha anunciado que ambas han logrado resolver sus diferencias. «Terelu y yo nos hemos llevado bien y mal. Nuestra relación es muy sólida, aunque no tengamos nada que ver. Ha habido un tiempo de enfriamiento, pero ahora estamos muy bien. Es muy Campos no hablar las cosas y eso es muy malo. Porque las cosas se van enquistando. Nosotras en algunas cosas nos hemos dejado enfriar».

«Las Campos debemos estar distanciadas profesionalmente»

Sincera, ha explicado que el hecho de que ella, su hermana y su sobrina hayan trabajado como colaboradoras en ‘Viva la vida’ ha sido un error: «Creo que las Campos debemos estar distanciadas profesionalmente».

Me he ido para que ella no tenga que hacerlo nunca más. Fui la gota de agua que colmó el vaso, pero no fui el único motivo por el que ella abandonó ‘Sálvame’. Hablé con ella antes de decir ‘sí’ y la noté muy conciliadora con este tema. Me dijo ya sabes dónde vas, vas a pasar tardes malísimas. Pero tres Campos en el mismo programa no es un acierto. 

El de Badalona le preguntaba si seguirá trabajando en ‘Viva la vida’, a lo que esta respondía: «La productora ha decidido que no querían que se compaginara. No se ha llegado a un acuerdo para que continúe». El de Badalona puntualizaba: «Que te han echado, vamos». La aludida añadía: «Me hubiera gustado continuar, nunca se han portado mal conmigo. Iba un día por semana». También dejaba claro que el suyo no ha sido un fichaje estrella: «En Sálvame no me van a pagar una barbaridad. Voy a trabajar más días. Vengo con ganas de currar. Mi marido está encantado. En un principio se ha preocupado».

«Después de lo del tartazo tuve que ir al psicólogo»

En estos dos años de ausencia en ‘Sálvame’, Carmen Borrego ha tenido que afrontar cómo se hablaba de ella en el programa. «A veces es peor estar en el sillón de tu casa y no poder defenderte que estar aquí. Muchas tardes me he revuelto. Muchas veces hubiera cogido el teléfono y hubiera llamado. Pero no ver la televisión trabajando en televisión es un error. Sí he llorado viendo el programa», admitía. «En las cenas me lo he pasado genial. Soy una tía alegre y una tía divertida. Verte en un plató siendo dramática… no me reconozco».

En su charla con Jorge Javier, Carmen Borrego ha rememorado la polémica del tartazo de Payasín. «No me gusta hablar del tartazo porque es una cosa muy antigua y no me gusta mirar para atrás. Me acababan de operar el cuello… Sé que fue más mi reacción de lo que pasó. Entonces tuve que ir al psicólogo. Le dije ‘vengo muy baja de moral, me estoy tomando las cosas como no son y no quiero vivir amargada’. Me ha enseñado a ver los toros desde la barrera. Me dijo: ‘Póntelo y lo ves’. Al principio lo vi y quitaba la vista. Lo superé. ‘Y pa’álante!». Al echar la vista atrás, ha logrado pasar página: «Te das cuenta de que no somos tan importantes. Esta vez mi vuelta ha sido muy rápida. Esta vez lo he visto muy claro porque me siento preparada».