Su hermana es la reina de las alfombras rojas. Cada vez que vemos a Penélope Cruz en un estreno o una entrega de premios siempre consigue convertirse en la más elegante, en los últimos tiempos gracias a los maravillosos diseños de Chanel, firma de la que es embajadora. Con tan dura competencia en casa, pero a la vez con la mejor referencia, Mónica Cruz también sabe cómo brillar cada vez que la vemos en un acto público. Pero todas tenemos un día menos afortunado, en el que no damos en el clavo con el look que más nos favorece, y eso es lo que le ha pasado a la actriz en una gran fiesta de la firma de electrodomésticos de lujo WMF, en el Museo Haus der Kunst de Munich. 

La actriz brilló en el sentido literal de la palabra, pero el vestido, aunque tiene varias de las tendencias de la temporada, no nos termina de convencer.

Lentejuelas y flecos protagonistas del vestido más discotequero de Mónica Cruz

Ideal par una pista de baile, no es un diseño que favorezca especialmente a la actriz. El vestido mini, con escote asimétrico, una manga 3/4, totalmente bordado de lentejuelas en tonos rosados y dorados y con flecos, de la colección primavera-verano 2022 de Elisabetta Franchi, no es nada fácil de defender. Sin embargo, Mónica lo ha combinado estupendamente con unas sencillas sandalias de pulsera empolvadas, un cluth de caja dorado, y total ausencia de joyas para no cargar todavía más el look. También la misma tónica siguió con su look beauty, llevando su melena suelta con raya al lado de manera muy natural y un maquillaje suave, dando más protagonismo a los ojos.

Al igual que su hermana, Mónica es una apasionada de la moda y juntas han hecho sus pinitos como diseñadoras para distintas firmas. Por eso su vestido reunía algunas de las tendencias de la primavera, comenzando por el corto y siguiendo con los flecos, pero el resultado final no termina de encajar.

El regreso con el papel que le dio el impulso en la interpretación

Mónica comenzó su carrera como bailarina en la compañía de Joaquín Cortés, pero siempre tuvo el gusanillo de la interpretación. Gracias a la serie ‘UPA Dance’ pudo unir sus dos pasiones, ya que en la serie estaba centrada en una escuela de baile. Ahora, diecisiete años después, Mónica vuelve a retomar el papel de Silvia Jáuregui, que le dio la fama.
La secuela, que lleva por título ‘Upa Next’, también contará con la presencia de otros de los dos protagonistas iniciales: Miguel Ángel Muñoz y Beatriz Luengo.

En estos años pasados Mónica Cruz ha elegido muy bien los proyectos profesionales para poder combinarlos con el cuidado de su única hija, de quien no se ha querido separar por mucho tiempo.