Si hay un vestido que es especial para una mujer a lo largo de su vida, ese es su vestido de novia. Rocío Carrasco nos enseña el suyo cinco años después


En el décimo episodio de la docu-serie, ‘Rocío: contar la verdad para seguir viva’, Rocío Carrasco ha revivido uno de los momentos más felices de su vida: su boda con Fidel Albiac. Este nuevo episodio llevaba el nombre de ‘Vibro‘, donde habló sobre los hechos que tuvieron lugar entre 2013 y diciembre de 2016. Entre ellos, Rocío Carrasco ofrecerá su testimonio y recuerdos sobre el estreno del programa de televisión ‘Hable con ellas’ en Telecinco, en el que ejerció como una de sus presentadoras; su boda con Fidel Albiac o la mayoría de edad de sus hijos, Rocío y David.

La hija de Rocío Jurado y el malagueño se dieron el ‘sí, quiero’ el 7 de septiembre de 2016 en la exclusiva finca toledana de Valdepalacios. Tras más de dieciséis años juntos, la pareja decidió sellar su amor, cumpliendo así una de las últimas voluntades de su madre. Ahora, cinco años después de aquel día, nos enseña el vestido más especial de su vida: su vestido de novia.

Rocío Carrasco lució dos vestidos en el día de su boda con Fidel Albiac

Para aquel día tan especial, el que selló su amor junto al hombre de su vida, Rocío Carrasco lució dos vestidos. Ambos de Hannibal Laguna. Para la ceremonio, Rociíto vistió un traje diseñado en exclusiva por el mencionado modisto, que se inspiró en la flor preferido de la madre de la novia el cardo blanco. Su hija quería que su madre estuviera de alguna manera presente en aquel día tan especial. Por aquel entonces, se desvelaron algunas de las cifras del vestido: 500 horas de trabajo y 5.000 microcristales de nácar incrustados. Se trataba de un diseño en color nude, bordado con los mencionados nardos en el pecho, espalda de tul y una pequeña cola.

María Teresa Campos le dejó los chatones brillantes que lució

Para la ceremonia y cumpliendo la tradición, Rociíto llevó «algo prestado». Tal y como adelantó Hola en aquel momento, fue María Teresa Campos quien le dejó unos chatones (pendientes brillantes) que también sus hijas, Terelu y Carmen Borrego, lucieron en sus respectivas bodas.

Tras la ceremonia y el banquete, Rocío Carrasco se cambió de vestido para la fiesta. En esta ocasión no era diseñado exclusivamente para ella, sino que pertenecía a la colección Primavera-Verano. Un vestido que se filtró en las redes sociales y que nos enamoró por ser un modelo en verde agua de corte asimétrico y con mucho vuelo.

Este miércoles, ha recordado con mucho amor y felicidad aquel día: «Yo me he casado para toda la vida. Gracias a Dios sí. Esta es la única, la otra nunca existió. Creo en el amor, yo lo tengo, yo creo en él porque lo tengo. A manos llenas. Yo sé lo que es el amor, gracias a Dios, lo sé. Fui tan feliz ese día, se nos nota en la cara… Fuimos y somos muy felices, pero ese día fue muy feliz».