La princesa de Asturias ha vivido el gran día de su confirmación. Ha elegido un sencillo vestido azul, como en las grandes ocasiones


La princesa de Asturias vuelve a ser protagonista de un evento muy especial. Junto al resto de sus compañeros de clase del colegio Santa María de los Rosales, donde estudia e 4º de la ESO, recibirá la confirmación en  en la parroquia Nuestra Señora de Aravaca, donde también hizo su primera comunión. A diferencia de otros años, donde únicamente los alumnos de primero de Bachillerato recibían el sacramento, esta vez la dirección del centro escolar ha decidido que también lo haga el curso de la princesa Leonor. Quizás el hecho de que la heredera el próximo curso continúe sus estudios en el internado World Atlantic College, de Gales. Se trata de un momento muy emotivo para cualquier cristiano en el que el look de la Princesa también ha sido elegido con especial mimo.

Después de su primer acto en solitario el pasado 24 de marzo con motivo del XXX Aniversario del Instituto Cervantes, la princesa de Asturias volvió a ser la absoluta protagonista. Si entonces siguió los pasos de su madre, la reina Letizia, repitiendo un vestido de Poéte, que ya había estrenado en la Audiencia a los galardonados en los Premios Princesa de Asturias 2020, ahora ha estrenado un vestido que se ajusta a las normas del protocolo que marca este acto religioso.

El perfecto look que la princesa Leonor eligió para su confirmación

Leonor ha regresado al azul, el color que protagonizó durante su infancia los looks de los acontecimientos más importantes. En esta ocasión optó por un vestido en azul fuerte de manga corta con escote en uve cruzado, marcando la cintura con un corte tipo fajín y falda fruncida a la rodilla. Lo combinó con unos salones destalonados en nude con un tacón medio de Carolina Herrera, muy parecidos a los que llevó su madre en negro. Sencilla pero perfecta para el acto.
El look lo remató con su media melena perfectamente peinada en liso y raya al lado y un sutil maquillaje, con sombras de ojos en tonos rosados. Además, la mascarilla obligatoria que llevó con la insignia de su colegio de Santa María de los Rosales.

Definitivamente la princesa de Asturias ha dejado atrás esos looks de niña que alargó hasta bien entrada la adolescencia. Sus vestidos siguen siendo clásicos y con un sencillez que seguro quiere imprimir a los estilismos para que no roben nunca el protagonismo a la importancia del acto. Una norma que la reina Letizia también sigue a rajatabla y que ella ha vuelto a repetir para que su look no llamara la atención.

El detalle más significativo de todo el estilismo fueron sus zapatos, con tacones cada vez más altos. Un detalle con el que también parece seguir el mismo gusto de su madre.