La normalidad ha vuelto a nuestros días y Sonsoles Ónega ha comenzado por acudir a su primer concierto. Su look en blanco y negro es muy sexy (aunque no lo parezca)


Después de casi tres meses con la vida paralizada estábamos deseando volver a la normalidad. Lo primero reencontrarnos con nuestros seres queridos de los que hemos tenido que estar forzosamente separados durante este tiempo, y después, ir retomando nuestras rutinas de ocio y nuestra vida social. Sonsoles Ónega no se lo ha pensado dos veces a la hora de ir al primer concierto de la nueva normalidad.

La presentadora de Telecinco acudió al concierto que Los Secretos ofrecieron dentro el marco del programa cultural Abre Madrid, en el recinto ferial de Ifema. El primero que se celebra tras el desmantelamiento del hospital de campaña que se instaló allí durante la pandemia.

Son muchas las famosas que eligen los looks más roqueros cuando las vemos de concierto. Con vaqueros pitillos (muchas veces rotos) camisetas (incluso al de algún mítico grupo heavy) y zapatillas Converse o botines con tachas. Pero no fue el caso de Sonsoles Ónega, que optó por mantenerse fiel a su estilo de siempre… aunque con un puntito sexy extra.

Un look en blanco y negro

La presentadora de Ya es mediodía y el debate de La casa fuerte eligió un estilismo en blanco y negro. Unos pantalones pitillo blancos con un chaleco largo en negro que dejaba ver un sugerente top lencero en el mismo tono. Como complementos, un cinturón de piel y arandelas para marcar silueta, y unas sandalias plateadas de piel labrada con tacón medio, lo bastante cómodas para caminar por el césped.
Lo dicho, su estilo habitual para ponerse delante de las cámaras de Mediaset, pero con un toque un poco más sensual de lo normal, e ideal para una noche de música.

Los Secretos ofrecieron este concierto benéfico en homenaje a los sanitarios que han estado en primera fila durante la crisis sanitaria. Aunque la música en vivo ha regresado, lo hace en unas condiciones muy diferentes a las habituales: el público sentados en mesas, separados y con un aforo reducido a solo 800 personas.