La canaria ha relatado en ‘Sálvame’ su historia con Carlos Navarro ‘El Yoyas’: «Yo me perdí durante mucho tiempo… Estas personas no llegan y te insultan a la primera».


Este jueves, Fayna Bethencourt ha visitado ‘Sálvame’ para recordar los 19 años que pasó al lado de Carlos Navarro. La exconcursante de ‘Gran Hermano 2’ conoció a su marido en el ‘reality’ de Telecinco. Con él ha tenido dos hijos y ha vivido un auténtico infierno de maltratos físicos y psicológicos a los que por fin ha dado carpetazo.

El pasado mes de diciembre, el polémico catalán fue condenado por el Juzgado de lo Penal número 5 de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas) como autor de siete delitos, seis de ellos consumados con la canaria y con dos hijos (ambos menores de edad) y un séptimo perpetrado contra la nueva pareja de su ex. «Estoy aliviada porque la justicia me ha dado la razón. Son muchos sentimientos encontrados. Muchos años de aguantar lo que aguanté. Estoy feliz por mí y por mi familia», decía Fayna tras saber la decisión del juez. El catalán era condenado a casi seis años de cárcel por los malos tratos que le infringió a ella y a los dos hijos que tienen en común.

Este jueves, ha recordado que su relación con Carlos fue una montaña rusa de emociones en las que él dominaba siempre las situaciones. «Pasé por muchas cosas durante muchos años«. Asimismo, ha recordado que ha querido contar su testimonio con el fin de ayudar a otras mujeres que puedan encontrarse en su misma situación. Y para decirles que es posible poner punto y final al maltrato. «Se puede salir. Ese es el mensaje que quiero transmitir. Quiero dejar claro que estoy y aquí y he escuchado críticas de todo tipo. Hay gente que me apoya y gente que no. Sé que no vais a frivolizar con el tema. Quiero contar mi historia y lanzar un mensaje para que lo que yo pasé no lo pasen otras».

«Me perdí durante mucho tiempo»

Fayna ha dejado claro que cuando conoció a Carlos Navarro «empezó todo muy bonito». Pero con el tiempo fueron aflorando las maneras de su pareja, quien acostumbraba a manipularla e insultarla. Para ella fue muy difícil decir ‘hasta aquí’ porque «psicológicamente te afecta de tal manera que vas asimilando muchas actitudes que no son normales. Convives con ellas tanto tiempo que las asimilas como algo correcto». Cree que ha aguantado casi 20 años con él porque «pasas por muchas fases. La fase en la que dejas de ser tú porque dejas de hablar o expresarte porque sabes que eso puede desencadenar reacciones», añadía. «Yo llegué a normalizar comportamientos que no son sanos: Prohibiciones, decirme que me vistiera de determinada manera en algunos sitios, decirme cómo yo me tenía que comportar. Normalicé cosas tóxicas».

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La canaria ha explicado que no resulta fácil convivir con alguien sintiendo miedo a sus posibles reacciones: «Cuando tú intentas controlar lo que dices o lo que haces para que la otra persona no se enfade dejas de ser tú misma. Yo me perdí durante mucho tiempo. Estuve anulada durante 16 años. Estas personas no llegan y te insultan a la primera. Sé que por mucho que tuviese un carácter chulesco vivimos cosas muy bonitas. Siempre había una de cal y una de arena», subrayaba.

«Pasas por alto las cosas… hasta que se convierte en una costumbre»

«Pasas por alto las cosas una vez, dos veces, tres veces… hasta que se convierte en costumbre. Vas intentando compensar, vas pasando por alto una vez, dos veces. Y se convierte en costumbre», se ha lamentado en ‘Sálvame’. Para Fayna, el episodio que marcó la ruptura «sentimental» definitiva tuvo lugar cuando vivió «un episodio más violento de lo normal. Ahí se rompió lo que sentía por esta persona y aún así seguí viviendo cuatro o cinco años más».

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Aquel episodio de violencia marcó un antes y un después: «Ese día fue particularmente brutal en gestos, palabras y golpes. Ese día me doy cuenta de que quiero a un espejismo. Mis hijos lo presencian. La reacción de esta persona cuando me ve hecha un trapo es: ‘Perdona, esto lo has provocado tú’. Estas personas suelen decirte: si tú no haces o dices esto, yo no me enfado. Ahí se acabó el espejismo que yo creía que era amor».

«He temido por mi vida»

Fueron numerosos los momentos de «violencia física» que Fayna vivía con Caros. Todos ellos en la intimidad de su hogar y sin la mirada de nadie. «Una persona violenta pierde los nervios, pero lo hace con cuidado de que la gente no note que pierde los nervios en ti. He temido por mi vida. Cuando una persona te está agrediendo y no te suelta te asustas mucho. Tuve suerte. Hay muchas mujeres que no han tenido esa suerte», ha reconocido, entre lágrimas.

Fayna ha insistido en que las personas violentas siempre lo serán. «Quiero dejar clara una cosa: no cambian. No van a cambiar. Ese es el falso concepto. Yo era la víctima perfecta. Yo creía que era amor, pero esa persona no te está transmitiendo amor real. El amor es darte todo lo positivo. No prohibirte ni hacerte sentir mal. Eso no es amor. La persona que tienes al lado te tiene que hacer sentir bien. En el momento que lloras por las cosas que dice esa persona: sal corriendo». Asimismo, ha detallado que alguien violento suele querer tener «un control absoluto» sobre su pareja. En el caso de Carlos, controlaba la ropa que se ponía, sus contraseñas de móvil, sus redes sociales… «En el momento en que coartan tu libertad, te vigilan… los celos no son amor», decía.

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Fayna y Carlos fueron una de las parejas de la segunda edición de ‘Gran Hermano’, en el años 2001. El de L’Hospitalet de Llobregat tardó muy poco en montar bronca dentro de la casa. «A ver si en la calle me habla como me ha hablado el imbécil. Que le voy a pegar dos yoyas que le van a temblar las orejas», decía a Fayna tras una discusión con Ángel. Aquella frase le hizo merecedor del apodo de ‘El Yoyas’, así como su expulsión de la casa de Guadalix de la Sierra.

Carlos llegó a darle una paliza a Fayna delante de uno de sus hijos

Durante su tortuosa relación con Carlos ‘El Yoyas’, Fayna asegura haber vivido un calvario. Califica a su ex como a alguien «violento, hostil e humillante». Uno de los episodios más duros que le tocó vivir a su lado tuvo lugar en el año 2013, cuando su ex le dio una paliza delante de uno de sus hijos, que entonces tenía tres años. Luego la arrastró al dormitorio mientras le decía: «¿Qué quieres que te rompa, el brazo o una costilla?». Además de propinarle «patadas, puñetazos», amenazarla o insultarla con frecuencia, Carlos se refería a su mujer con con frases como «eres una hija de puta», «una subnormal» o «una golfa», según recoge una de las denuncias presentadas por la exconsurante de ‘Gran Hermano 2’.

Fayna ya no teme contar su historia porque cree que hablando públicamente sobre ello puede ayudar a otros. Antes «me daba vergüenza confesar lo que pasaba». Ahora, por suerte, es consciente de que su voz podría hacer reaccionar a mujeres que, al igual que ella, han sido víctimas de maltrato por parte de sus parejas.

Afortunadamente, Fayna ha dejado atrás esa difícil etapa al lado de ‘El Yoyas’: «Ahora mismo llevo una vida plena y feliz». No quiere saber nada de Carlos: «No lo odio, pero no lo quiero ver nunca más».