Tamara Gorro lleva un tiempo mal. La ‘influencer’ compartía hace ya unas semanas con su ‘familia virtual’, tal y como ella misma llama a sus seguidores en Instagram, que estaba en una etapa complicada. Ahora ha querido dar un paso más y se ha atrevido no solo a ponerle nombre a las enfermedades mentales que padece, también a hablar de ella públicamente.

«Familia virtual, ahora que estoy aquí en el colegio esperando a los niños, que salen en dos minutos, quiero lanzar un mensaje, que llevo días queriendo hacerlo, pero no tenía las suficientes fuerzas o ganas. Lo tengo aquí dentro y lo tengo que soltar. Yo no soy nadie relevante ni importante, pero sí considero que tengo este perfil y que me puedo hacer eco de ciertas cosas que a otras personas les puede ayudar al igual a mí misma», ha comenzado diciendo desde su coche.

Además, ha querido añadir más información y ha dado el paso de desvelar las enfermedad que padece: «La enfermedad que estoy pasando la están viviendo miles de personas, muchísimas. Yo llevo un año y medio combatiéndola. Ahora sí lo voy a decir. Yo tengo un diagnóstico de una depresión con grado bastante grave, con trastorno de ansiedad y ansiedad mental. La depresión es una causa de muerte», ha declarado por fin.

Tamara Gorro le ha puesto nombre ya a sus enfermedades mentales

Tamara Gorro coche
© Redes sociales.

Ha querido explicar cuál es su realidad. «Yo me he pegado muchísimo tiempo en la cama. Yo estoy en tratamiento psiquiátrico. Y no ayudan nada ciertas cosas, que es el mensaje que quiero lanzar. Hay comentarios que no me afectan, son solo cuatro, pero le pueden llegar a personas y que les haga daño. Cuando me fui de viaje me dijeron que si estaba bailando, que si me he ido a la peluquería… no sabéis por lo que pasamos algunos. Tenemos que tener fuerza para salir adelante, para superar la enfermedad… Esto es una mierda de enfermedad», ha dicho enfadada.

Un autorregalo que le ha dado mucha vida

Tamara Gorro se hizo un autorregalo que le ha servido para coger impulso. Sin desvelar el destino viajó fuera de España para desconectar y trajo consigo un recuerdo imborrable: un tatuaje con cinco iniciales de las que todavía no ha desvelado el significado. Ha sido días después cuando ha hecho un alto en su recuperación para dirigirse a su familia virtual, un pilar fundamental para ella en esta lucha en la que se encuentra inmersa.

Desde hace meses sufre una depresión e incluso ha hecho un impasse en su matrimonio, pero eso no quita para recordarse a sí misma las ganas que tiene de salir adelante. «Caminar, detenerse, coger aire y continuar. Mi vida la elijo yo. Y elijo volver a la vida porque la echo de menos. Cuando tocas fondo, la única opción que tienes es subir para arriba. Y yo lo voy a hacer despacio, con cautela, pero sin parar», escribía Tamara Gorro.

Para ella precisamente sus redes sociales significan «refugio, entretenimiento, diversión y protección”, cualidades que le ayudan a “que el camino sea más fácil”. Lejos de hacerle daño o sacarla del camino que debe seguir, como se había hecho estos días, Tamara encuentra en ellas una «medicina» a la que no quiere renunciar. «Si me hicierais mal, os puedo asegurar que esta cuenta la cerraba de por vida. Pero como no es así, me agarro a vuestra mano, porque sé que la tengo”, ha continuado. Tamara Gorro está feliz de la comunidad que ha formado junto a dos millones de followers, número que no solo significa éxito a nivel influencer, sino también calor y amistad, aunque sea a través de una pantalla.