Tamara Falcó ya es marquesa de Griñón, aunque no Grande de España, después de que el BOE por fin haya reconocido su nombramiento nobiliario. Te contamos todos los detalles


Tamara Falcó, a partir de este lunes 7 de diciembre, ya puede presumir de título nobiliario y es que por fin puede ejercer como marquesa de Griñón tras una larga espera. El Boletín Oficial del Estado ha ordenado expedir la Real Carta de Sucesión del título que reconoce a la hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó como heredera del marquesado de Griñón, como así era el deseo de su padre, que falleció hace ya ocho meses atrás a consecuencia del coronavirus. Y es que su nombramiento nobiliario se ha hecho mucho de rogar, después de que el pasado mes de septiembre se hiciese efectivo el alzamiento como marqués de Castel-Moncayo de su hermano, Manuel Falcó, dejando a Tamara Falcó a la espera de noticias y de que el BOE reconociese su esperado nombramiento.

“De conformidad con lo previsto en los artículos 6 y 13 del Real Decreto de 27 de mayo de 1912, este Ministerio, en nombre de Su Majestad el Rey don Felipe VI, ha tenido a bien disponer que, previo pago del impuesto correspondiente, se expida, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Marqués de Griñón a favor de doña Tamara Isabel Falcó Preysler, por distribución y posterior fallecimiento de su padre, don Carlos Falcó y Fernández de Córdova”, se puede leer en la orden que el BOE ha emitido con fecha de este lunes para reconocer por fin a Tamara Falcó como nueva marquesa de Griñón.

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Y es que era el deseo expreso de Carlos Falcó de que su popular hija heredase el título de marquesa de Griñón tras su fallecimiento. Se trataba el nombramiento nobiliario que más respaldo sentimental tenía en su haber, aunque era marqués por partida doble. Con ello, ha decidido separar estos marquesados, dejando que su hijo Manuel pase a ser el nuevo marqués de Castel-Moncayo, mientras que su hija Tamara es la heredera de su título más importante personalmente. De hecho, era el título con el que le gustaba ser tratado a Carlos Falcó y que dio nombre incluso a los prestigiosos vinos que salían de su bodega privada, como así sucedía también con sus aceites propios.

El título nobiliario del marquesado de Griñón lo instauró la reina Isabel II de España 158 años atrás para ensalzar la figura de María Cristina Fernández de Córdova y Álvarez de las Asturias-Bohorques. Ahora, el título vuelve a manos de una mujer y es que un siglo y medio después, la sexta marquesa de Griñón es Tamara Falcó que, pese al reconocimiento, no será Grande de España como sí lo será su hermano Manuel, dado que su título sí está asociado a esta categoría aún más exclusiva dentro de la nobleza patria.

Una alegría después de muchos varapalos

La vida no ha sido especialmente benevolente con Tamara Falcó en los últimos meses y es que entre triunfos y alegrías ha vivido especialmente de cerca el drama del coronavirus en su feroz paso por España. Su padre, Carlos Falcó, fue uno de los primeros rostros conocidos del que tuvimos constancia que fallecía a consecuencia de la pandemia. Un shock para todos los españoles, pero que ni de cerca se aproxima a comprender el dolor que ha sumido en la tristeza a Tamara Falcó, que meses después debía despedirse también de su tío, Fernando Falcó, y de su cuñado, el marido de Xandra Falcó. Tres pérdidas persona, a la que se le suma otra profesional, tras cancelarse su sueño de tener un programa de cocina en televisión, al dejar de emitirse en TVE ‘Cocinando al punto junto a Peña y Tamara’.

Eso sí, por encima de estos dramas que han marcado uno de sus años más difíciles, los últimos coletazos del 2020 le han devuelto la ilusión a Tamara Falcó. No tanto por el hecho de haberse convertido en marquesa de Griñón, dado que el precio a pagar ha sido muy duro, sino por el hecho de que el amor ha vuelto a su vida después de muchos años de soltería y con la mirada puesta a la posibilidad de vestir los hábitos si el amor no le daba una nueva oportunidad. Íñigo Onieva ha llegado a la vida de la marquesa a sus 39 años y parece que le ha devuelto la sonrisa al rostro y es que no dudan en pasear su romance por todos los restaurantes más exclusivos de Madrid, aunque para eso se haya saltado las restricciones del coronavirus en numerosas ocasiones. Afortunadamente ha sido de las pocas famosas que han pedido perdón por el mal ejemplo que ha dado a los españoles, excusándose en su desconocimiento a las medidas.