Kiko Matamoros sigue ingresado en el hospital a causa de una infección de origen desconocido después de una pancreatitis. A su lado está su pareja.


Kiko Matamoros no está viviendo su mejor momento. Ni en lo referente a su salud ni tampoco en cuanto a cordialidad con alguno de sus hijos. Si bien hace algunos días volvía al presente la supuesta mala relación que existe entre Anita Matamoros y la pareja del colaborador, Marta López, algo que a Matamoros le traía quebraderos de cabeza, continuamente están surgiendo novedades respecto a esta ‘guerra’ repleta de incógnitas. Aunque lo que le preocupa en estos momentos es la infección de origen desconocido que sufre tras una pancreatitis por la que todavía permanece ingresado. A pesar de que, en un principio, le extirparon la vesícula y todo había salido a la perfección, a los pocos días tuvo que acudir de urgencia de nuevo por fuertes dolores abdominales. Todo se complicó para él y parece que su evolución está siendo mucho más lenta de lo esperado.

Su chica, Marta López, ha dado todos los detalles de su último parte médico. «Del páncreas hay mejoría, pero con nueva infección, tiene fiebre y escalofríos. No saben lo que le pasa y están muy preocupados porque no dan con ello. Le han hecho un nuevo cultivo, están a la espera de resultados», comentó la modelo. Por el momento, hay que esperar para conocer nuevos avances y, aunque en un principio los médicos le dieron posibles fechas de altas, estas podrían retrasarse hasta saber a ciencia cierta el foco de infección de Kiko Matamoros.

Kiko Matamoros

El colaborador esta semana entró en ‘Sálvame‘ para explicar cómo se sentía después de estos giros de timón en lo que respecta a su salud. «Bueno, bien, aquí preocupado, pero bueno parece que las cosas van evolucionando un poquito a mejor», dijo antes de que su novia diera nuevos datos sobre cuál era su estado de salud en estos momentos. En primera persona comentó cómo se encontraba, lo cual, de algún modo, tranquilizó a los espectadores.

A pesar de que hay todavía muchas dudas sobre qué es lo que realmente sucede a Kiko, los expertos se planteaban que la infección de Matamoros se debiera a problemas en los conductos del hígado después de someterse a una laparascopia, un proceso en el que se hincha el abdomen de aire. Sin embargo, en ese instante eran todo suposiciones. «Es lo que suponen los doctores, al estar la vesícula muy inflamada… Los médicos piensan que puede ser eso, me han puesto más antibióticos, llevo un cóctel de cinco antibióticos, y parece que han mejorado los parámetros». «Vamos a pensar que todo va a ir bien, va a ser más pesado de lo que creía», aseguró.

¿Lo más difícil para él? Sin duda, el confinamiento obligado que tiene que vivir. «Lo de estar encerrado, en la misma habitación…», decía con poco convencimiento. Kiko está hastiado de la situación y su verdadero deseo sería el de abandonar el hospital tras recibir el alta médica, eso sí, completamente sano y sin ningún contratiempo que le haga visitar una vez más el centro hospitalario.

Este martes publicó una imagen que erizó la piel de sus seguidores. En ella, aparecía su brazo repleto de cables y tubos, sin embargo, él trató de tomárselo con mucho humor: «Mi brazo es un colador. Saldremos silbando». Sus palabras dejaban claro que Kiko tiene una actitud absolutamente positiva en esta batalla y que su única intención es la de volver a trabajar lo más pronto posible y así volver a su hogar junto a su chica, quien no se ha separado de él en todos y cada uno de los problemas de salud que ha tenido en los últimos meses.

El verano de Anita Matamoros y su madre

Quien está viviendo un verano muy distinto es Makoke y sus hijos, Anita Matamoros y Javier Tudela. Se encuentran en Marbella disfrutando de unas lujosas vacaciones en las que destacan conciertos en importantes festivales o paseos en barco. Así hemos visto a Makoke y sus hijos dándolo todo hace algunos días en las gradas del concierto de La Banda 84, Marlon y la recién disuelta Sinsinati, de la que ha actuado tan solo su vocalista, Alvarito de Luna. Starlite ha logrado este lunes llenar el aforo limitado no solo de fans incondicionales de estos grupos, sino también de un nutrido grupo de rostros conocidos. Entre ellos, destacaba la presencia de Makoke, su hija Anita Matamoros y su hijo, Javier Tudela, que poco o nada desean saber ahora de Kiko Matamoros, tras los duros enfrentamientos con su madre.

Makoke y sus hijos lo dieron todo durante el concierto en Starlite, respetando en todo momento las medidas de seguridad impuestos con la llegada del coronavirus a nuestras vidas. Un público, en su mayoría joven, que ha ocupado casi todo el espacio disponible, dejando dos asientos libres de distanciamiento social entre grupos, que no ha restado diversión y emoción a la experiencia de ver en directo a tres de los grupos más punteros de nuestro país.