Rosa Benito respira al fin tranquila tras vender su ático de Chipiona. Con ello, salda su deuda con Hacienda y supera los duros problemas económicos que atravesaba desde que se divorciase de su marido, Amador Mohedano


La pesadilla de Rosa Benito ha terminado. Al menos la que le quitaba el sueño desde que se separó de Amador Mohedano. Tras casi seis años asfixiada por los problemas económicos que derivaron de su divorcio y de la gestión que había hecho su marido, la peluquera puede por fin respirar aliviada. Rosa Benito ha conseguido salir del proceso concursal al que entró de manera voluntaria para salvaguardar sus propiedades, gracias a la venta del famoso ático de Chipiona.

La jugada maestra de Rosa Benito: así se ha quedado con el ático de Chipiona

Tal y como informó SEMANA hace unos meses, para poder ponerlo a la venta, Rosa Benito tuvo que hacerse en subasta pública con la mitad de la propiedad que pertenecía a su ex ya que, como otras propiedades del empresario, esta estaba embargada por la Agencia Tributaria. Después de pagar unos 40.000 euros y una vez convertida en la legítima propietaria de la totalidad del inmueble, ahora Benito ha podido vender el ático y, tal y como ha podido saber esta publicación en exclusiva, se ha embolsado cerca de 250.000 euros. La operación ha sido redonda.

Con esta cantidad Rosa Benito ha logrado saldar todas sus deudas y, fuera de ese procedimiento concursal que se inició, ha empezado una nueva vida libre de esa presión que implica no poder hacer frente a todo lo que se debe. Además, ha regresado a los platós dispuesta a empezar una nueva etapa profesional de la que por fin puede disfrutar ahora que sus cuentas han comenzado a sanearse.

Pero el camino hasta llegar a esta situación de solvencia ha sido duro. Hay que recordar que en 2015 tuvo que vender la nave que tenía en San Sebastián de los Reyes, en Madrid, para poder sufragar parte de la deuda que tenía entonces y que en julio de 2014 alcanzó los 500.000 euros. La situación fue absolutamente crítica y Rosa fue entonces hospitalizada por sufrir una grave depresión. “Imagínate cómo estoy, cuando pensaba que tenía todo al día. Es un problema muy gordo con Hacienda el que tengo, porque no se pagó lo que había que pagar”, confesó Rosa cuando regresó de Supervivientes y descubrió su situación financiera. “Me quita el sueño verme así con la edad que tengo, con lo que yo he trabajado y sin buscármelo”, añadía en clara referencia a su ex.

Ahora, por suerte, la situación para Rosa Benito es muy distinta. Siguiendo los consejos de sus abogados pidió entrar en proceso concursal para evitar los embargos y, siguiendo cada uno de los pasos establecidos, ha recuperado el control de sus finanzas. “Ninguno de sus acreedores, principalmente Hacienda, podía embargar sus bienes y se designó a un administrador concursal que ayudase a capitalizar y administrar su patrimonio para atender sus obligaciones de la mejor forma posible”, informaron en su día desde el despacho de abogados que defiende los intereses de Rosa. Fueron ellos los que le recomendaron comprarle a Amador su parte del ático de Chipiona y los que ahora le han ayudado a completar la operación saliendo de ese proceso concursal que la deja libre de cargas tras más de seis años de penitencia económica.

Así las cosas, Rosa Benito empieza el 2020 pletórica, al corriente de pago de sus obligaciones con el fisco e ilusionada por su vuelta a la televisión. La nueva Rosa Benito ha llegado para quedarse.