La espectacular transformación física de la hija de Antonio David Flores no es fruto del azar: es consecuencia de una serie de rutinas de deporte y belleza. Te contamos cuáles son.


Rocío Flores está cada día más guapa. Y cada día más delgada. Desde que salió de ‘Supervivientes 2020’, la pérdida de peso de la hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores ha experimentado un notable cambio físico. Ha perdido muchos kilos (solo en Honduras se quitó de encima 15,5 kg) y se cuida más que nunca. El secreto para lucir tan espectacular es fruto de mucha fuerza de voluntad: sigue una dieta sana y practica deporte con regularidad. Pero también tiene sus ‘liturgias’ de belleza que la ayudan a mantener la figura.

Dieta sana y boxeo (el deporte que hizo campeón a su abuelo)

Ella misma ha revelado a través de sus redes sociales cuáles son sus fórmulas para cuidar la línea. El primer paso ha consistido en cuidar su alimentación. Desde que abandonó el ‘reality’ de los Cayos Cochinos vigila más las calorías que ingiere, así como la calidad y la cantidad de los platos que toma cada día. Mucho equilibro y recetas saludables han sido claves en su espectacular transformación.

El segundo paso que la ha acercado a una rutina de vida más ‘healthy’ es la práctica deportiva. No hay semana que Rocío no acuda al gimnasio a tonificar músculos y sudar la gota gorda. Quien algo quiere algo le cuesta, no cabe duda. Para conseguir sus objetivos ‘fitness’, la joven realiza ejercicios aeróbicos y se ha sumado al boxeo. Una actividad que la tiene enganchadísima. «Acabo de salir de la primera clase de boxeo. Quien me conoce sabe que me encanta», explicaba Rocío en su Stories el pasado verano. «Ha sido brutal, bestial. Es una cosa que te engancha un montón. Voy a venir más a menudo y grabaré para que veáis la evolución», decía. Hasta la fecha no ha perdido el entusiasmo por el deporte que, curiosamente, encumbró a su abuelo, Pedro Carrasco, como campeón mundial y europeo en esta actividad.

@roctrece

Pero en las rutinas de belleza de Rocío Flores no todo es sacrificio. También hay opciones muy placenteras que la ayudan a estar radiante. Algunas de ellas son ya muy habituales en su día a día. Por ejemplo, le chiflan las extensiones de pestañas. Gracias a este sencillo recurso estético consigue mejorar la longitud, la curvatura y la cantidad de sus pestañas naturales, que lucen gruesas y extra largas. ¡El marco perfecto para sus preciosos ojos verdes!

Para enmarcar su mirada también se ha apuntado al microblading, que es una de las técnicas más de moda en los centros de estética. Consiste realizar un tatuaje semipermanente que permite lucir unas cejas bien definidas y naturales. En su caso las tiene impecables. Tan bien hechas están que apenas se nota esta ayuda extra para realzar sus ojos.

La joven ha recurrido también a algunos retoques de medicina estética. Cócteles de vitaminas e inyecciones de ácido hialurónico la han ayudado a marcar ligeramente los pómulos, definir los labios y ‘redibujar’ el doble mentón (lo que comúnmente se denomina papada).

@rotrece

Además de tratamientos faciales, a Rocío Flores le gusta dar culto al cuerpo sometiéndose a los tratamientos corporales más exclusivos. Algunos de ellos, tal y como ella misma ha mostrado en sus redes sociales, se los hace en los spas más de moda de Málaga, donde vive con su novio, Manuel Bedmar. Esta semana mostraba a sus seguidores cómo se cuida la piel del cuerpo con una estupenda «ducha Vichy». Este tratamiento hidroterapéutico consiste en la aplicación de múltiples duchas que actúan de manera simultánea desde los pies a la cabeza. En esta ducha se varía la presión y temperatura, logrando beneficios como la mejora de la circulación sanguínea o la activación del sistema linfático, entre otros.

La última disciplina a la que se ha apuntado: el reiki

Para hidratar y suavizar su piel, Rocío Flores se ha puesto en manos de profesionales, que le han realizado un peeling de frutos rojos «que huele a Chupa Chups» y que tiene como objetivo «acabar con las células muertas». Una exfoliación corporal completa tras la cual quedaba más que satisfecha. Como colofón a su pack corporal, la nieta de ‘la más grande’ se ha aplicado envolturas de cacao que dura 15 minutos. Esto consigue que la piel se hidrate en profundidad, luciendo más brillante y revitalizada.

Pero aún hay más. Porque a Rocío Flores, además de cuidar su rostro y su cuerpo, le gusta cuidarse a nivel espiritual. Su última afición para equilibrar las energías: el Reiki. Una disciplina de la que es muy aficionada su tía Gloria Camila, y con la que logra recibir energía de manos de un maestro en la materia y, de paso, sanar heridas emocionales. ¡Imposible cuidarse más!