El chollo de las influencers podría haber llegado a su fin. La Agencia Tributaria quiere poner medidas de control a los ingresos promocionales en las redes sociales.


Suenan las alarmas para quienes se dediquen a explotar su imagen en las redes sociales, como Rocío Flores, Marta López, María Pombo, Anabel Pantoja o Dulceida, entre otros rostros conocidos. La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia propone incluir su actividad en el anteproyecto de Ley de Comunicación Audiovisual. Las implicaciones de esta regulación cambiará, y mucho, el panorama para los que trabajan como ‘influencers’.

De hacerse efectiva, se obligaría a quienes compartan contenidos con fines promocionales a que dejen claro que se trata de posts publicitarios, indicando de manera explícita  que reciben dinero por este tipo de publicaciones. Esto supone un cambio radical en la manera en la que los ‘instagrammers’ funcionan hasta ahora.

A día de hoy, los rostros conocidos que venden productos como joyas, prendas de ropa, perfumes complementos, o servicios como viajes, hoteles o compañías aéreas en las redes suelen subir contenidos de manera ‘encubierta’. Es decir, suben fotos o vídeos hablando de lo guapas que están con un vestido, de lo mucho que les gusta una bebida o de lo bien que lo pasan en un hotelazo utilizando apenas unas fotos con etiquetas o hashtags citando a la marca que les paga por compartir estas publicaciones. Por lo general, estos posts se camuflan como si fueran parte del día a día de los ‘influencers’. Y cada vez más, las marcas invierten mayores cantidades de dinero en invertir en prescriptores de marca que hablan en las redes de los beneficios de bienes o servicios.

Pues bien, en el futuro puede que tengan que especificar que detrás de sus posts hay empresas que pagan por ello. Si la regulación sale adelante, las influencers deberán etiquetar siempre si lo que están publicando es publicidad. En caso contrario, se consideraría publicidad encubierta y comportaría sanciones de hasta 30.000 euros. Autocontrol, el organismo independiente que se encarga de la autorregulación de la publicidad en nuestro país, aconseja el uso de etiquetas como #publicidad #patrocinadopor o #encolaboración con para dejar claro que se trata de promociones publicitarias.

Además, quienes compren seguidores podrán ser acusados de «competencia desleal». Asimismo, se controlará si lo que comparten en las redes resulta dañino o engañoso. Esta medida podría afectar de manera directa a muchas famosas que explotan su imagen en las redes como Julia Janeiro, Sofía Suescun, Melyssa Pinto o Marta López, quien ha sido denunciada por la organización de consumidores Facua  por presunta publicidad ilícita de blanqueadores dentales.

Por último, las ‘instagrammers’ deberán declarar como un ingreso todos los regalos que reciben por parte de las marcas. Se trata de una práctica habitual que realizan numerosas firmas: envían productos o realizan suculentas invitaciones para que, sin tener que pagar dinero en metálico, los nombres con más seguidores en las redes les den visibilidad. Se acabó el chollo de las redes como fuente incontrolada de ingresos.