Rota en llanto, la empresaria ha contado que no está preparada para sentarse a hablar con su hija. El encuentro entre ambas debe esperar: «Cuando esté preparada haré lo que tenga que hacer».


El momento más esperado por los espectadores ha llegado, por fin. La audiencia de Telecinco, -por no decir media España-, se ha sentado esta noche delante del televisor para escuchar en directo el testimonio de Rocío Carrasco sobre el documental que ha revolucionado los índices de audiencia y que ha hecho estallar los cimientos de dos importantes clanes: los Mohedano y los Flores. Porque tanto los hijos de Antonio David Flores como los familiares de Rocío Jurado se han convertido en protagonistas involuntarios de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. 

Este miércoles, la hija de ‘la más grande’ ha decidido romper su silencio de 25 años (en lo que respecta a asuntos familiares) para responder, punto por punto, a todos los temas que ocupan titulares en la prensa del corazón. El principal: el motivo del distanciamiento con su hija, que la ha invocado infinidad de veces delante de las cámaras. La joven quiere sentarse con su madre, hablar con calma de sus diferencias y resolver todo aquello que las separa.

Carrasco «no se siente preparada» para hablar con su hija

Sin embargo, Rocío Carrasco no se siente preparada para aceptar la petición de su hija, Rocío Flores. «Sé que no estoy preparada para eso y sé que ella no está», ha reconocido. Ahora mismo no se siente con fuerzas para un cara a cara con ella. Enfrentarse a tanto dolor es algo que todavía no puede afrontar. «Siento miedo, siento inseguridad, que es todo lo que no quiero volver a sentir. Siento miedo, siento inseguridad que es todo lo que no quiero volver a sentir». Además, cree que ante la tormenta mediática «no es el ambiente idóneo para que pasen. Tiene que pasar tiempo y que yo esté preparada y que ella esté preparada».

Telecinco

La hija de la chipionera ha revelado que está siguiendo un tratamiento para poder estar fuerte el día que se vea cara a cara con su hija: «Me estoy preparando con terapia, con fármacos». Está convencida de que un día las dos serán capaces de resolver sus diferencias: «Cuando digo que no estoy preparada es porque tengo detrás un equipo que me dice: ‘No hagas eso, vas a volver al principio’ Y entonces no lo hago… Cuando esté preparada haré lo que tenga que hacer, pero fuera de este ámbito».

«Jamás le he dicho no me vuelvas a llamar»

Ante todo ha dejado claro que nunca ha dejado de amar a su hija mayor. «Nunca se deja de querer a un hijo». Tampoco le ha cerrado las puertas: «Jamás en mi vida le he dicho en mi vida: ‘No me vuelvas a llamar’. No no soy tu madre».

© Telecinco/Gtres.

Apenas una horas antes de que Rocío Carrasco se sentara en el plató de Mediaset, Carlota Corredera revelaba en ‘Sálvame’ que esta se encontraba «muy nerviosa» ante su puesta en escena delante de los focos. «Rocío se juega mucho esta noche», contaba la gallega. «Es muy consciente de las ganas que hay de que aclare cosas. Se han cuestionado muchas de sus palabras. Todos tenemos puestos los ojos y el corazón en la relación con su hija». La gallega añadía: «Me consta que tiene muchas ganas de explicarse. Va a hablar de su hija largo y tendido. Va a contar su verdad, va a contar lo que ha vivido, cómo lo ha vivido y por qué actúa de la manera que ha actuado. Luego la gente ya sacará sus propias conclusiones. Creo que ella viene a explicarse. Entiendo que se lo debe a la gente porque su trayectoria ha sido pública. Es su momento y tenemos que escucharla. Después nos convencerá o no, pero su misión no es convencer a nadie. Ella viene a dar respuestas».

Carrasco aclara que su testimonio «es el de miles de mujeres»

Y así ha sido. Este miércoles, Carrasco ha abordado todo tipo de cuestiones porque cree que es la ocasión de hacerlo: «Tengo la fuerza y la valentía como para hacerlo». También sentenciaba: «Nunca hice esto (el documental) con ninguna otra finalidad que no fuera que se me escuchara, que se me oyera que se supiera lo que he sufrido y cómo lo he vivido y cómo lo he sentido. Hay cosas que puedo demostrar y otras que no puedo demostrar… Mentiría si dijese que no estoy orgullosa de mí. Este testimonio es el testimonio de miles de mujeres. Estoy haciendo esto público porque esto se ha dirimido en lugar público».