«Tengo que hacer cosas para vivir», ha confesado la hija de Rocío Jurado. Su patrimonio no está a nombre de Fidel Albiac: «Lo que me ha dejado mi madre es mío».


Una semana más, Rocío Carrasco ha destapado nuevos datos sobre su biografía en el documental sobre su vida, ‘Rocío Carrasco, contar la verdad para seguir viva’. Durante la emisión del último episodio, titulado ‘Dejándonos la piel’, la ex mujer de Antonio David Flores ha aportado documentación y reveladores datos sobre todo lo relacionado con la economía y los ingresos del padre de sus hijos. Pero también ha hecho lo propio con sus arcas y sus medios para ganarse la vida.

Sin pelos en la lengua, la madrileña ha respondido a las preguntas que le han formulado en la docuserie: «Es la rica heredera de los bienes de una madre que tenía una fortuna? ¿Necesita trabajar para vivir? ¿Es cierto que todo su patrimonio está nombre de su marido, Fidel Albiac?».

Niega que sus bienes estén a nombre de Fidel: «Lo que me ha dejado mi madre es mío»

Pues bien. La respuesta no se parece en nada a lo que muchos piensan. Contrariamente a lo que se cree sobre ella, Rocío Carrasco necesita dinero para costear sus gastos. La fortuna que heredó de su madre, Rocío Jurado, tras su muerte en 2006, no la convierte en alguien sin preocupaciones financieras. Es más: aún tiene asuntos pendientes respecto a la herencia de la cantante: «Es vox populi que tengo una cuestión del impuesto de sucesiones que tengo que pagar. Se puso un bien para hacer frente como aval y es una cuestión que va con su tramitación y se está solucionando».

Gtres

Asimismo, ha dejado claro «que la herencia de mi madre está a nombre de Fidel no es verdad. Fidel tiene sus cosas que han sido adquiridas mucho antes de que mi madre falleciese y lo que me ha dejado a mí mi madre es mío. No puede estar a nombre de otra persona que no sea el mío, claro está».

«Tengo que hacer cosas para vivir»

«Yo tengo que trabajar y hacer cosas para vivir, está claro. No tengo árboles que tengan dinero», ha puntualizado. Sobre la fortuna de sus padres, anunciaba que ofrecerá nuevos datos en próximas entregas del programa: «Llegará el momento de explicar cómo ha sido realmente, pero no voy a tardar 20 años». Por otra parte, ha destacado que su hija Rocío Flores «no tiene derecho a pensión por tener causas de desheredación por lo que ocurrió», haciendo referencia a la supuesta paliza que esta le propinó cuando tenía 15 años.

Telecinco

En el episodio 11 de su docuserie, Carrasco se ha centrado en el aspecto económico de su complicada relación con Antonio David sobre la manutención de sus hijos. «Ha vivido 20 años a costa de mi vida, de cargarse mi vida», se ha quejado. A día de hoy, la expareja está de nuevo enfrentada en los tribunales por la manutención de su hijo David, de 22 años, que tiene necesidades especiales y que depende económicamente de sus padres.

«Quiero hacer esto para que la gente entienda que este ser lo que ha hecho es ganar dinero a costa de acabar con mi vida», ha detallado, antes de revelar el dinero que ha ganado su ex en sus intervenciones en espacios de televisión en los últimos cinco años:

  • Intervención en el programa ‘Abierto al anochecer’: 36.060,73 euros brutos.
  • Contrato para su intervención en ‘Dónde estás corazón’: 28.800 euros.
  • Intervención en ‘Dónde estás corazón’: 42.000 euros.
  • Contrato con fecha del 14 octubre de 2008: 28.800 euros.
  • Para su intervención en ‘Dónde estás corazón’: 40.000 euros
  • Contrato con fecha del 10 de septiembre de 2008: 24.000 euros.
  • Para 8 intervenciones en el programa ‘Dónde estás corazón’: 1.800 euros por cada intervención.
  • Contrato del 25 de julio de 2011: 2.400 euros a la sociedad de su mujer.
  • Contrato con fecha 22 de diciembre de 2011: 1.000 euros brutos por las intervenciones que hace desde el 2010 hasta el 2011. «La sociedad de su mujer cobra la nada despreciable cantidad de 133.080 euros», explica Rocío Carrasco.

«De repente nos damos cuenta de que la mayoría de las cantidades no las cobraba él, sino sociedades a las que él ni pertenecía. Y al mismo tiempo en ese procedimiento se había declarado insolvente y pide justicia gratuita porque carece de dinero. Una justicia que el juzgado le deniega», destacaba. «¿Qué ocurre? Te encuentras con que no puedes trabar embargos porque las sociedades la mayoría que cobra no son de él. Por eso decidimos ponerle esa querella». Se trata de una querella por insolvencia punible y alzamiento de bienes.