Rocío Carrasco ha recordado la rueda de prensa en la que su madre, Rocío Jurado, comunicó a España entera que padecía un cáncer ante el que no se iba a rendir.


17 de septiembre de 2004. La Moraleja. Estas coordenadas sitúan en tiempo y espacio al lector, justo en el día y en el lugar en el que Rocío Jurado anuncio frente a los medios de comunicación que padecía cáncer. Lo hizo en una rueda de prensa dada desde el jardín de su casa, donde se mostró esperanzada y aseguró que continuaría con su tratamiento para vencer la enfermedad en Houston, Estados Unidos. Entonces, explicó que los médicos le habían insistido en que tenía por delante una recuperación fantástica y que volvería a trabajar, un presagio que desafortunadamente no se cumplió. Sobre esto precisamente ha ahondado Rocío Carrasco en el nuevo capítulo de ‘Rocío. Contar la verdad para seguir viva’.

Rocío Jurado
Rocío Jurado club de fans

«Me sentí muy orgullosa de ella, ya no como madre que siempre lo he estado, toda mi vida sino como persona. Hizo un ejercicio de fortaleza, aunque por dentro se estuviera muriendo. Creo que en cierta forma eso le podía dar esperanza a mucha gente que la viera. La tía salió para decir que iba a luchar, aunque desde el principio creo que tenía otro convencimiento», ha dicho Rocíito emocionada. Nada más terminar, Rocío Jurado se reunió con su vecina, alguien que era muy especial para ella y en la que confiaba ciegamente, tal y como ha recordado Rocío Carrasco. «Cuando terminó la rueda de prensa se fue con su vecina que era su abogada y se fue a hacer algunas gestiones. Ese día hizo su testamento. En ese momento la familia se hunde, pero van pasando los días…Empieza el fin de alguien y eso da paso al comienzo de muchos». 

Esta cita a la que estaban convocados reconocidos medios de nuestro país, estuvo presidida por la protagonista, Rocío Jurado. Con una blusa color naranja y un pantalón blanco, ‘La más grande’ se sentó frente a los periodistas que se encontraban frente aquella mesa de cristal tras la que se encontraba la cantante sentada. Un instante que, sin duda, supuso un antes y un después en su vida, pues en ese momento comenzó una infatigable lucha para ella y los suyos. Precisamente durante este encuentro que tantos titulares copó, Rocío Jurado quiso tener palabras muy bonitas hacia su marido y su hija, Rocíito. «Para José ha sido un golpe muy grande, no se lo podía creer (…) Ha estado todo el tiempo a mi vera y sigue estándolo. Lo mismo tengo que decir para mi hija Rocío, y mi hermano, mi hermana, mis sobrinos,…Todo el mundo ha estado, todos a una», apuntó. También se refirió a sus hijos pequeños, Gloria Camila y José Fernando, quienes, según reveló Rocío, no eran conocedores de su enfermedad. «Mis hijos pequeños no lo saben, saben que estoy malita y que me duele la barriguita y cosas así», dijo Rocío.

Gtres

Fue casi dos meses antes cuando Rocío Jurado ingresó en la Clínica Montepríncipe de Madrid. En concreto, el 30 de julio, debido a unas molestias abdominales que le llevaron a quirófano hasta tal punto que se dispararon los rumores sobre sus problemas de salud. Ella y su familia guardaron silencio, pues ella quería ser quien diera la noticia solo cuando estuviera preparada. El 20 de agosto fue dada de alta, eso sí, los médicos le hablaron con franqueza desde un principio: tenía un tumor malo, «un cáncer de nivel dos en un sitio peligroso ya que aumentaba el nivel de bilirrubina en la sangre». Por ello, había que extirparlo y es que los dolores eran tan fuertes que ni siquiera podía actuar. Precisamente fue el tiempo en el que estuvo ingresada lo que le llevó a comunicar públicamente la enfermedad que padecía.