El maestro se quedó muy impresionado por la confesión de su mujer, Ana María Aldón, en ‘Supervivientes’, y confiesa que no era conocedor de este desagradable episodio.


Ana María Aldón protagonizó este pasado martes en ‘Supervivientes’ uno de los momentos más angustiones de la gala. Y es que hizo una confesión sobre su infancia que no dejó a todos boquiabiertos. La mujer de  José Ortega Cano desveló que sufrió maltrato por parte de su padre y no pudo evitar las lágrimas al contarlo.

«Quiero perdonar a mi padre porque era un hombre muy duro, a veces inhumano con mi propia familia, especialmente con mi madre. Fue una bestia humana. Durante años torturó a mi madre. Nosotros lo veíamos. Soy la menor de seis hermanos. Nos agarrábamos debajo de la cama día tras día», confesaba entre sollozos nada más comenzar su testimonio.

Ortega Cano pudo ver este testimonio de su mujer desde su casa y no ha dudado en dar su opinión al respecto: «Yo me he quedado igual que vosotros… yo no era conocedor de esta historia… en algún momento, alguna cosa suelta muy fuerte me contó», ha declarado el maestro en ‘Ya es mediodía’.

«A mí me ha contado algunas cosas sueltas de familia, pero para nada entrando en profundidades. Se ha abierto en canal, creo que fue muy fuerte, estaba como toda la audiencia, impresionado. Son cosas muy fuertes… espero que de ahora en adelante ella se haya quedado tranquila. Hay que perdonar», desvelaba sobre la confesión más sorprendente de su mujer desde que está en la isla.

Su día más complicado desde que llegó a la isla

«Desde que tengo uso de razón he querido tener un cuchillo en la mano para matar a mi padre«, revelaba a andaluza, rota en llanto al rememorar esta etapa de su vida que hasta ahora había permanecido oculta a la luz pública. Vivir en un ambiente de violencia marcó su infancia y su adolescencia. «Quería crecer y ser mayor de edad. Esos días acababan de la peor manera posible. Al día siguiente agachaba la cara de vergüenza cuando veía a mi madre con la cara morada. Mi madre era un ángel que cayó del cielo».

«Después de muchos años mi padre fue cambiando y le entró cáncer y murió en poco más de dos años. Creí que lo había perdonado pero no es así. Es el momento de perdonarle y dejar esa carga que tanto me juré», añadía. «Aquí me he dado cuenta de que ya está perdonado. Mi padre lleva 20 años que no está con nosotros y está perdonado». Ana María ha contado que como consecuencia de lo que vivió en su casa «hice barbaridades y por eso quiero pedirle a mi familia que me perdone. Pero mi forma de vivirlo quizás no fue la misma que vivieron ellos. Yo sé lo que pasaba por mi cabeza».

La mujer de Ortega Cano confesaba sentirse «muy culpable cuando en la adolescencia me escudaba detrás de una niña insolente y maleducada. De eso me arrepentía cada día, pero no era capaz de pedirles perdón». Esta dura confesión ha sorprendido a muchos, que se quedaban muy sorprendido al ver el momento que protagonizó la mujer de Ortega Cano.

Sobre su cambio de look en Honduras

Ana María Aldón ha sido por ahora la única concursante que ha exprimentado un radical cambio de look en Honduras. A cambio de un plato de comida, la mujer de Ortega Cano aceptó cortarse el pelo. Un cambio de imagen que sin duda le ha rejuvenecido y que ha gustado mucho al maestro: «Me gusta mucho con el pelo corto, tiene personalidad».

Sus problemas con Gloria Camila

En una sincera conversación que tuvo con Elena Rodríguez, Ana María recordaba que cuando conoció al torero, él tenía unos hijos adolescentes que atravesaban una edad «muy difícil». Debido a su carácter, ella sabía bien cómo quería entrar en la familia, sin intentar reemplazar a nadie. «Llegas tú de la calle a suplantar a quién», indicaba.

Su incursión en la familia fue poco a poco mostrándose tal y como es: «Yo soy yo y todo fue muy natural. Sin intentar suplantar ni intentar ganar el cariño de nadie». De aquella época, ha recordado que la joven era la niña de los ojos de su padre. «Gloria era la princesa de su casa y a ninguna niña le podía sentar bien. Su padre era para ella. Había que ganarse el espacio».

Asimismo, su precoz embarazo, a los tres meses de iniciar su relación con el torero, no ayudó en un principio. Sin embargo, el tiempo puso todo en su lugar: «Hay que ganarse el sitio y el espacio», ha dicho rotunda Ana María. Sin embargo, consiguieron conectar muy pronto, tanto que ahora es la joven quien defiende a Ana María Aldón en el ‘reality’.