María Palacios es seguramente la famosa más desconocida de la prensa rosa. En este reportaje desgranamos un poco la vida de la mujer de Alessandro Lequio.


María Palacios es probablemente la famosa más desconocida del papel cuché. Casada desde hace más de doce años con Alessandro Lequio y madre de su tercera hija, Ginevra, se ha convertido en el gran apoyo de su marido y de su ex pareja, Ana Obregón, tras el reciente fallecimiento de Aless Lequio. Pero ¿Quién es esta mujer de 42 años, que se ha mantenido al margen de todo lo relacionado con la prensa del corazón?. Nacida en el seno de una familia de empresarios de la alta sociedad, es la mayor de tres hermanos.

Siempre discreta y alejada del ojo mediático, Palacios pertenece a la élite española. A la boda de sus padres en 1976, meses antes de que ella naciera, acudieron incluso miembros de la nobleza, debido a que su padre, Julio Palacios, era primo de Charo Palacios, condesa de Montarco. Es la mayor de cuatro hermanos, Carla, Borja y Natalia, todos ellos bien posicionados y apartados como ella de la prensa rosa. Lejos de acomodarse en una vida holgada y llena de lujos, María decidió estudiar Comunicación y no le fue nada mal. La mujer de Alessandro Lequio, además de trabajar como representante en exclusiva para una firma italiana de ropa de baño en España, estuvo al frente del departamento de expansión internacional de una importante revista del corazón. Allí presentó varios programas online de entrevistas a personajes de la prensa rosa y grandes de la moda. Y es que esto último es lo más le apasiona a María, la moda. Coqueta y presumida, cuida mucho su imagen y es asidua a las tendencias.

Su familia no aceptó su relación con Alessandro Lequio

La comunicadora, una gran enamorada de Galicia, tierra en la que veraneaba de pequeña junto a su familia y donde le gusta desplazarse en la actualidad junto a su familia, descubrió al que seria el amor de su vida un verano de 1999 en Mallorca. El hombre que le robaría el corazón, a pesar de provenir de una familia de aristócratas, era seguramente la antítesis de lo que esperaba en su vida. Hablamos de Alessandro Lequio. El colaborador hacía diez años que se había separado de Ana Obregón, e inmediatamente se enamoró de María. Nada más hacerse pública su relación, se escribieron ríos de tinta acerca de la supuesta mala relación del conde con la familia de María. Tanto sus padres como sus hermanos estaban al corriente de la polémica vida del italiano y no deseaban que su hija se viera envuelta en los escándalos que el joven protagonizaba a diario en la prensa con sus parejas.

Sufrieron una ruptura en 2007

Pese a todo, la relación continuo adelante. María y Lequio llevaron su noviazgo de una forma discreta y alejados de los medios de comunicación. La familia acabó aceptando la relación y decidieron acogerlo en su familia como uno más. Pero en 2007, tras más de ocho años juntos, la pareja sufrió un distanciamiento y Alessandro comunicó en `El Programa de Ana Rosa´ que se habían separado de una manera “pacífica y meditada”. El italiano volvía a estar soltero y nadie había apostado, debido a su curriculum de “ligón”, por esta pareja. Sin embargo, la historia tuvo final feliz, con boda incluida, y además en la portada de una revista.

La boda se celebró en la finca del “Coto de San Bernardo”, en la localidad segoviana de la Sacramenia. Al enlace acudieron alrededor de 150 invitados, entre ellos Ana Obregón y su fallecido hijo, Aless Lequio (que fue el primero en enterarse de la enhorabuena) . La ceremonia religiosa tuvo lugar en una iglesia integrada dentro de la misma finca. «La novia lució un vestido realizado por Rosa Clará, de inspiración medieval en bambula de seda «frissée» color gris perla, de línea recta y corte imperio. El novio, por su parte, llevaba un chaqué de toda la vida, que heredó de su padre. Su madre, Sandra Torlonia y Borbón, actuó como madrina, luciendo mantilla española y espectaculares joyas, herencia ambas cosas de su abuela la reina Victoria Eugenia», detallaba la publicación.

Ginevra, la primera hija del matrimonio

En 2012 llegaba al mundo la primera hija del matrimonio, la pequeña Ginevra Ena, la primera para María y la tercera para Alessandro Lequio. De esta manera, el colaborador le daba una hermanita a sus hijos Aless y Clemente. Este último, fruto de su matrimonio con la modelo Antonia Dell´ Ate. Alessandro Lequio y María Palacios bautizaron a su hija Ginevra Ena en el palacio de la familia Torlonia en Roma. Pese a celebrarse en la capital Italiana, hasta allí se desplazó toda la familia Lequio-Palacios, incluido su hijo Aless, que ejerció como padrino de la niña. Tampoco quisieron perderse la cita amigos como Ana Rosa Quintana y Joaquín Prat.

La polémica con Olvido Hormigos

Años más tarde, el feliz matrimonio y su hija, decidieron mudarse a un chalet de lujo, en la exclusiva urbanización de Santo Domingo. Después de aquella primera separación, hace años, la pareja no ha vuelto a mostrar nunca más ningún síntoma de desgaste. La última polémica en la que la pareja se vio envuelta, de forma indirecta, fue a raíz de la intervención de Olvido Hormigos en una publicación, afirmando que había tenido un affaire con el italiano. Alessandro vio difamación en sus declaraciones y decidió demandarla. Años después, la ex concejala de los Yébenes, era condenada a pagarle una importante cantidad de dinero por un delito a la intimidad y el honor, al marido de Palacios. Ella, ajena a toda esta polémica, nunca concedió declaraciones y creyó, según Lequio, a su marido en todo momento.

Su gran apoyo tras el fallecimiento de Aless Lequio

Tras el fallecimiento de Aless Lequio, víctima de un cáncer a los 27 años, María Palacios se ha convertido en el gran apoyo de su marido y también de Ana Obregón. María se ha mantenido en todo momento en un correcto y discreto segundo plano. A lo largo de los días, pudimos ver cómo Alessandro y su mujer acudían en conjunto al domicilio de la actriz para pasar el duelo juntos y apoyarse los unos en los otros. Algo que no está siendo fácil, debido a que la muerte de un hijo es una pérdida irreparable. Aunque discreta y sin querer dar muchos detalles, la comunicadora rompió su silenció recientemente y confesó cómo se encontraban su marido y la actriz tras la muerte de su hijo. «Cualquier palabra se queda corta para explicar el dolor que siente la familia», fueron sus únicas palabras.