El padre de Jesulín de Ubrique se encuentra en la UCI del Hospital Universitario de Jerez, adonde tuvo que ser trasladado tras sufrir un fallo multiorgánico.


Son días de preocupación en la familia Janeiro. El patriarca del clan, Humberto Janeiro, se debate entre la vida y la muerte después de que su estado de salud empeorase hace unas horas. El padre de Jesulín de Ubrique fue ingresado el pasado fin de semana en un centro hospitalario para ser tratado de unas úlceras en una de sus piernas. Una dolencia que sufría como consecuencia de la diabetes que padece desde hace décadas. Sin embargo, apenas unos días después su estado de salud empeoraba y sufría un shock séptico.

El shock séptico es una situación médica en la cual los órganos y tejidos del organismo no reciben un aporte suficiente de oxígeno y nutrientes. Esto conlleva a una muerte progresiva de las células y un fallo en la función de los diferentes órganos que puede abocar a la muerte. Por este motivo, Humberto ha sido trasladado de urgencia al Hospital Universitario de Jerez. Hasta allí se han acercado ya todos sus hijos, incluida María José Campanario, que está muy afectada ante el empeoramiento de su suegro.

Jesulín, con «la cara desencajada»

Según han revelado testigos del hospital, Humberto Janeiro está «muy desmejorado». Y es que llegó en UVI móvil «en parada cardiorrespiratoria», tal y como han desvelado esta tarde en ‘Sálvame’. Ahora, la preocupación entre sus familiares es máxima y uno de los que han mostrado mayor inquietud ha sido Jesulín. El diestro, que fue el encargado de hacer los trámites del traslado hospitalario, tenía «la cara desencajada», tal y como ha revelado Sergi Ferré, reportero del programa. A su llegada al hospital los médicos lograron estabilizarle y ahora se encuentra ingresado en la UCI, donde los horarios de visita son muy limitados.

«Está regular y estamos toda la familia», asegura Víctor Janeiro

Víctor Janeiro ha dado el último parte de su padre a los medios de comunicación para admitir que «está regular». El matador ha detallado que el principal problema de salud inicial «era un problema renal». También tuvo un «problema cardiorrespiratorio». En una conversación con Gustavo González, el diestro ha explicado que todos sus allegados están preocupados: “Están esperando a ver si remonta pero lo ve complicado, ha tenido un problema multiorgánico” debido a una reacción a los antibióticos. Ante esta situación crítica, el que fuera suegro de Belén Esteban podría estar debatiéndose entre la vida y la muerte.

«Está regular y estamos toda la familia», ha explicado Víctor, quien ha aclarado que la única miembro de la familia que no ha ido a visitarlo es su madre, Carmen Bazán. Humberto «ha pasado la noche bien», y ahora sus seres queridos están muy pendientes de su evolución. De momento no son demasiado optimistas: el de Ubrique lo ve «un poco complicado».

Hasta la fecha, Víctor Janeiro ha ejercido de portavoz familiar ante la delicada situación clínica que atraviesa su padre. El pasado fin de semana, el matador detallaba en ‘Viva la vida’ que «ahí va el hombre» y que «esto va para largo». Tampoco ocultaba su preocupación ante las cámaras: «Siempre está uno preocupado con estas cosas».

El mensaje de Belén Esteban: «Humberto, mejórate»

El pasado miércoles, al conocer que su exsuegro se encontraba en el hospital, la de Paracuellos del Jarama le enviaba un cariñoso mensaje de ánimo. «Deseo que se mejore, que lo cuide mucho su novia», decía en el plató de ‘Sálvame’. «Humberto, mejórate, que sé que estás viendo ‘Sálvame’, que sé que te encanta». La madrileña no conocía que Humberto Janeiro se encontraba mal porque «no tengo ningún contacto con ninguno de ellos». Minutos después, la colaboradora estallaba en el programa al hablar de su relación con Jesulín, a quien echaba en cara tener un trato distinto entre sus hijos. «¡A una se le pagan los estudios y a otra no se le paga nada!», se lamentaba.

Al hablar de los muchos reproches que a hecho a su ex a lo largo de dos décadas, la colaboradora admitía: «Es verdad que a mi hija la he puesto en el disparadero muchas veces, de lo cual me arrepiento, pero que no me provoquen». Casi al borde de las lágrimas, lamentaba las » mentiras» que se dicen sobre su hija Andrea. «Cada 15 días se la tenía que llevar. Ahora tiene 21 y dónde está. ¿Dónde? ¡Que no le hace falta!», exclamaba antes de abandonar el plató: «Estoy hasta los huevos ya de las mentiras. ¡Hasta los huevos estoy! ¡Que le pregunten al de los 15 días si sabe dónde estudia!».