El hijo pequeño de Rocío Carrasco y Antonio David  ha tenido un gesto con su abuela y ha quedado patente el pilar fundamental que ha sido su abuela en sus vidas.


A pesar de que la conocemos prácticamente desde que nació, Rocío Flores se ha convertido en un auténtico descubrimiento gracias a su paso por ‘Supervivientes’. La hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores ha mostrado su faceta más personal en Honduras y no ha podido evitar hablar de sus sentimientos.

Durante su estancia en Cayos Cochinos hemos podido ver a una joven que desea volver a tener relación con su madre y a una hermana que se deshace en halagos hacia su hermano, David, al que tacha de ser su ojito derecho. El nieto pequeño de Rocío Jurado es un gran desconocido para el gran público y se mantiene en un discreto segundo plano. Sin embargo, gracias a Rocío Flores y sus desoladas confesiones hemos podido conocer que es su gran amor.

Tras su vuelta a España, Rocío Flores contaba los segundos para poder abrazar a sus dos grandes amores: su hermano David y la pequeña Lola. Los tres protagonizaron un bonito reencuentro y desde entonces son inseparables. La joven intenta pasar el máximo tiempo posible con ellos y no duda en compartir los dulces momentos a través de sus redes sociales para presumir ante sus seguidores del amor y la protección que tiene con ellos.

Gracias a esta nueva faceta de influencer que lleva, hemos podido constatar la gran admiración y pasión que ambos sienten por su abuela, Rocío Jurado. Tanto es así que, su nieto pequeño no ha dudado en rendirle un gran homenaje a la interprete de «Como una ola».

«Marcas en su piel»

La hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores ha compartido una historia en su cuenta de Instagram en la que se puede apreciar el bonito tatuaje que se ha hecho su hermano. El joven de 21 años se ha grabado en su piel las iniciales de su abuela (RJ) y dos corazones. «Marcas en su piel», es el texto que acompaña a la preciosa imagen.

Se trata de un tatuaje que se hizo hace unos años pero ha sido ahora, en medio de una clara batalla familiar, cuando Rocío Flores ha querido mostrarlo para recalcar el «pilar fundamental» que ha sido su abuela para ellos.

La vida de Rocío y David Flores cambió con la marcha de Rocío Jurado

Durante su paso por ‘Supervivientes’ y con motivo de aniversario de la muerte de Rocío Jurado, Rocío Flores se abría en canal y entre sollozos confesaba lo mucho que echaba de menos a su abuela. «Es increíble que falte una persona y todo pueda cambiar tanto«, sentenciaba con lágrimas en los ojos.

Además, en su primer contacto con un plató, durante su defensa a Antonio David en ‘GH VIP 7’, la hija de Rocío Jurado se venía abajo al confesar que no tenía ningún objeto personal de su abuela y se derrumbaba después de que Maestro Joao le entregara un pañuelo de «La más grande». «Huele a ella«, decía.

Rocío Flores ha vuelto de Honduras como una persona nueva

Los casi cuatro meses de concurso le han servido a Rocío Flores para reflexionar acerca de todas las desavenencias familiares en las que se ha visto envuelta. La joven ha llegado a España como una persona nueva a España y dispuesta a cambiar muchas cosas, tal y como ella misma expresó durante su paso por el reality de aventuras de Telecinco. En concreto, la hija del colaborador de ‘Sálvame’ dejó claro que el tiempo en Cayos Cochinos le había servido para darse cuenta que echaba en falta a su madre y que le encantaría protagonizar un encuentro o tener una conversación con su progenitora.

«Me da mucho miedo enfrentarme a la realidad. He intentado ser yo siempre. Somos personas que estamos demasiado expuestas, somos una familia muy complicada, muy polémica. Pero he sido yo en todo momento en el concurso. Si algo me ha enseñado ‘Supervivientes’ es que debería creer en mí un poquito más», admitía tras alzarse con la medalla de bronce.

A la espera de saber si se producirá una conversación entre ambas, aunque el círculo cercano de Rocío Carrasco asegura que no va a suceder, la joven está aprovechando el tiempo al máximo para pasarlo con su chico, Manuel Bedmar, del que está completamente enamorada. «Que todo fluya y nada influya«, es el lema que tienen los tortolitos y que no dudan en gritar a los cuatro vientos.