La presentadora ha compartido un vídeo en el que aparece su sobrina pequeña y en el que podemos escuchar su característica risa.


Paz Padilla está atravesando uno de los tramos más difícil de su vida después de que el pasado 18 de julio falleciera su marido, Antonio Juan Vidal, tras una larga enfermedad. Tras esto, 23 días después recibía un nuevo varapalo: también tenía que decirle adiós a su suegra. Unas tristes pérdidas que llegaban tan solo unos meses después de perder a su madre.

La presentadora de ‘Sálvame’ se encuentra atravesando «el desierto más duro de su vida» y ha encontrado en su hija, Anna Ferrer Padilla, y su yerno, Iván Martín, su mejor apoyo. La actriz de ‘La que se avecina’ intenta sobrellevar como puede este año tan difícil para ella y tras unas semanas de silencio ha reaparecido en sus redes sociales.

Poco a poco, Paz Padilla recupera la sonrisa que tanto le caracteriza. La presentadora ha compartido un vídeo en su cuenta de Instagram en el que aparece su sobrina Valentina, el motivo por el que la andaluza vuelve a reír. En las imágenes, podemos ver a la pequeña jugando con su muñeca y a Martina, el caniche de la presentadora.

«Me da la vida!!!», escribe Paz Padilla en sus redes sociales y deja patente que esos buenos momentos con los suyos son el verdadero motivo para seguir luchando y volver a retomar su rutina. Tras hacer público el vídeo, muchos de sus seguidores se han mostrado muy felices por ver a la presentadora tan contenta. «Uy que tía más graciosa. Me gusta escuchar tu risa amiga», escribía Eva González, mientras que Carlota Corredera resaltaba el buen tándem que hacían la pequeña y el caniche. «Los niños nos sacan una sonrisa en los momentos más difíciles«, «Ahora toca seguir viviendo porque hay gente que nos necesita», son otros de los comentarios que se pueden leer.

El año más difícil de Paz Padilla

Sin lugar a dudas, es el verano más atípico de la presentadora, no solo por la situación de emergencia sanitaria, también porque ha tenido que decirle adiós al amor de su vida. Durante estas semanas, Paz Padilla no ha dudado en refugiarse en los suyos y ha disfrutado de unos días de playa en Cádiz. Una distracción perfecta para evadirse de los difíciles momentos por los que está pasando.

Desde que falleciera Antonio Juan Vidal, además de esta escapada familiar, la presentadora se escapó unos días a Cantabria para descansar y desconectar de su realidad. Por el momento, aún no sabemos cuándo regresará la presentadora al trabajo puesto que a finales de julio Padilla aseguró que necesitaba tiempo para recuperarse del dolor que sentía. «Ahora estoy de retiro, atravesando el desierto más duro de mi vida, donde solo veo piedras en el camino. Él me ayudará a encontrar mi destino. Soy un animal herido, pero avanzando», escribía junto a una imagen en la que la vemos sola paseando por una montana llena de piedras.