Paz Padilla necesita estar cerca de su hija y se marcha a Londres

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Perder a un ser querido es lo peor que nos puede pasar. Y Paz Padilla ha vivido la muerte de Chiquito de la calzada como la de alguien de su familia. Por eso, la presentadora y actriz lleva unos días en los que la pena y el dolor la superan. Tanto que ha llegado a abandonar el plató de Sálvame, con lágrimas en los ojos. ¿La razón? Paz Padilla no puede soportar escuchar las últimas informaciones que circulan sobre su amigo.

Hace unos días explicaba su situación a sus compañeros: "Estoy muy sensible y muy mal. Y no sabéis lo que soy yo cuando estoy mal, porque no me habéis visto así". Además, no dejaba de repetir una y otra vez que no era verdad que en los últimos tiempos Chiquito de la Calzada estuviera solo. "¡Eso no es cierto!", afirmaba entre dolida y enfadada.

Por eso, para intentar sobrellevar la situación, Paz Padilla se ha refugiado en la única persona que consigue que se olvide de todo, su hija Anna. Ella estudia ahora en Londres, y a a Paz se le hace muy cuesta arriba estar alejadas. En más de una ocasión ha confesado la relación tan especial que mantienen, más de amigas que de madre e hija, y está llevando la separación peor de lo que pensaba.

Y es que por mucho que uno sea consciente de que es ley de vida, de que los hijos se van de vasa y deben volar solos y todo eso, cuando llega el momento la cosa cambia. Paz Padilla está feliz por su hija, claro, pero la extraña más de lo que pensaba. Y por eso ha vuelto a Londres apenas diez días después de su última visita.

Su hija Anna se ha encargado de buscar actividades para hacer juntas, llevarla a cenar comida "exótica", visitar los puestos navideños que ya comienzan a colocarse en la capital británica... y en definitiva hacer que Paz Padilla recupere la sonrisa. Y, a la vista de sus fotos en Instagram, lo ha conseguido.

El dolor de Paz Padilla

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Desde la muerte de Chiquito de la Calzada, el pasado 11 de noviembre, Paz Padilla es otra. Perder a su amigo ha sido un golpe muy duro y se le nota. Pero además, las últimas informaciones sobre él, su supuesta soledad, la mala relación con su familia.... Todo eso ha sido muy difícil de sobrellevar. Incluso hace unos días llegó a dejar el plató de Sálvame con lágrimas en los ojos. "Estoy muy sensible y muy mal. Y no sabéis lo que soy yo cuando estoy mal, porque no me habéis visto así", explicó.

Llega la Navidad

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La Navidad ya ha llegado a Londres y los puestecillos y los mercados han tomado las calles. Paz Padilla no ha podido resistirse y aunque apenas hace diez días que estuvieron juntas, ha vuelto a reunirse con su hija. Y es que le hacía falta una ración extra de mimos y cariño...

Su mejor medicina

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Está claro que Anna es la mejor medicina para Paz Padilla. Estos días en Londres ha vuelto a recuperar la sonrisa y a compartir risas con su hija.

Olvidando las penas

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Paz padilla se mantiene en forma y hace mucho deporte. Pero también le gusta disfrutar de la buena comida y de la cocina del mundo. No sabemos a dónde se la llevó Anna a cenar, pero está claro que lo que pidieron estaba ¡para chuparse los dedos!

Pasión oriental

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Desde hace unos días, Anna preguntaba a sus amigos de Instagram por sitios chulos para cenar en Londres. Quería sorprender a su madre y a juzgar por la cara de Paz Padilla disfrutando del sushi, del sashimi, de los makis... está claro que la comida japonesa le encanta.

Nuevos proyectos

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Estos días no son fáciles para Paz Padilla. Pero el 2018 se presenta un poco mejor. Por lo pronto, el próximo 12 de enero estrena nueva obra de teatro, Desatadas. Y necesita coger fuerzas...

Como dos niñas

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Paz Padilla tiene la mirada todavía un poco triste, preo está claro que con Anna a su lado es imposible estar seria mucho rato.

Abrazo de oso

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A Paz le gustan los osos. Cuando su hija se marchó a Londres, para recordarla, un día se llevó a un enorme oso de copiloto en su coche y se empeñó en llamarla Anna. En Londres encontraron uno aún más grande y posaron así de divertidas.