La presentadora ha revelado que va al psicólogo para gestionar sus emociones. La primera vez que lo hizo fue por su padre, «cuando me enteré de que por el cáncer le quedaba menos de un año de vida».


Cada vez son más los personajes conocidos que hablan sin tapujos de las dolencias del alma o de estados de ánimo de los que a veces cuesta sincerarse, como la tristeza, la ansiedad o el desánimo, la ansiedad. Es el caso de Nuria Marín, que ha compartido con sus seguidores de las redes sociales los motivos por los que comenzó a ir a la consulta de un psicólogo.

Así la ha ayudado el psicólogo a «sobrellevar el duelo» por la muerte de su padre

Las causas que la levaron a acudir a terapia se deben a un acontecimiento familiar que ha marcado la biografía de la presentadora: la muerte de su padre. Una pérdida de la que la catalana apenas había hablado públicamente. Nuria Marín recomienda ir al psicólogo siempre, en todo tipo de circunstancias, aunque no se tenga ningún problema puntual. Porque según ella es una herramienta de gran ayuda que sirve para autoexaminarse y tener mayor conocimiento de uno mismo. “A punto de entrar en mi consulta virtual, es muy práctico, ojalá lo hubiera descubierto antes esto de hacerlo online porque siempre encuentras tiempo», ha contado. «No es necesario que os pase nada, podéis compartir con ellos cualquier cosa o conoceros mejor a vosotros mismos”.

Ahora, llena de energía, ha señalado que pedir ayuda a un profesional le ha abierto las puertas a una vida más saludable. “Puedes pensar que no sirve o que no avanzas pero sí”, ha detallado. “Los que decís que no vais es porque es muy caro, son entre 60 y 80 depende del terapeuta. Al principio tienes que ir una vez a la semana pero luego puedes espaciar. No voy a entrar en vuestras finanzas porque es un momento complicado pero esto es algo muy personal y probad a hacer una sesión a ver qué tal. Os cuento por qué empecé a ir”, ha sentenciado.

Nuria Marín

“Fue cuando me enteré de que por el cáncer le quedaba menos de un año de vida y quería hacerme a la idea y prepararme”, ha asegurado. “Cuando murió me ayudó mucho a sobrellevar el duelo, enfrentarme a mis miedos. No me gusta hablar de este tema, no me siento cómoda porque siento que lo utilizo”.

«Quería gestionar mis emociones»

En su momento, ir a terapia la ayudó a sobrellevar la pérdida de su padre, pero a día de hoy sigue siendo un bálsamo para superar los vaivenes de la vida misma. “Después por el estrés en el trabajo, dirigía un programa y quería gestionar mis emociones, el poco tiempo libre que tenía. Me servía de ‘coaching’ y para cosas puntuales que me podían pasar, problema familiar, con amigos, cosas que no paran de pasarnos”, ha relatado.