El colaborador de televisión ha querido dar un paso más en su puesta a punto para lucir cuerpazo y se ha sometido a un tratamiento para elevar sus glúteos.


Diego Matamoros ha demostrado en más de una ocasión lo fan que es de los retoques estéticos. Después de haber pasado un confinamiento de lo más duro por culpa de haber dado positivo en coronavirus, el hijo de Kiko Matamoros ha querido ponerse a punto una vez que ha superado el virus. Lo hace a través de la cirugía, a la que no teme someterse para superar algunos complejos.

Y dicho y hecho. Ahora ha vuelto a acudir a una clínica estética para hacer un retoque estético en ¡los glúteos! Él mismo lo explica en su Instagram: «Pues sí, chicos… He decidido dar un paso más en mi remodelación corporal. Ahora he probado el Efecto #PushUp para elevar y redensificar los glúteos. Me he hecho el #Thermage una radiofrecuencia muy potente que ayuda a generar más colágeno, tensa y reafirma. Después del confinamiento había perdido volumen y notaba un poco de flacidez. Por supuesto también sigo practicando ejercicio, pero este complemento es justo lo que necesitaba 💙», escribía emocionado después de haber dado el paso.

Además, justo en el momento en el que le hacían el tratamiento, Diego contaba qué le había llevado a someterse a este nuevo retoque: «Ya sabéis que desde hace un tiempo estoy haciéndome una remodelación corporal total. Empecé con el abdomen, estoy complementando con el gimnasio, y estoy muy contento», empezaba diciendo.

Diego Matamoros vuelve a someterse a un tratamiento

«Ahora he decidido ir una de las partes del cuerpo que me gusta tener también en forma, que es el glúteo. Quiero conseguir un efecto push up», explicaba Diego Matamoros, que quería acabar con lo que él mismo llamaba el «culo carpeta». Lo que se ha hecho es un tratamiento llamado Thermafe, la radiofrecuencia más potente del sector de la medicina estética para tensar la piel en las zonas que han perdido densidad y volumen por infinidad de factores.

Esta pérdida de volumen se traduce en una flacidez incipiente. Y es ahí donde entra en juego este tratamiento, que funciona a través de ondas que penetran hasta las capas más profundas de la piel. El componente natural que lleva este tratamiento es el encargado de mantener la piel tersa. De ahí su éxito para conseguir dicho efecto elevador y tensor que mejora la proyección, combate y previene su caída con el paso del tiempo. Así lo explican desde la página web de la clínica.

Se eleva el glúteo

Este es el resultado después de haberse sometido al tratamiento

Aunque los cambios ya se aprecian en sus glúteos desde el momento en el que se sometió al retoque, su efectividad es más evidente a partir del primer mes posterior. Este tratamiento no requiere incisiones ni inyecciones. Simplemente se trata de radiofrecuencia de alta potencia o de alta intensidad. Por tanto, en cuanto salió de la consulta Diego pudo retomar su vida con total normalidad y naturalidad. La sesión dura alrededor de una hora y media porque el equipo médico trabaja de forma minuciosa cada parte de los glúteos para aplicar la misma intensidad de forma equilibrada y proporcional.