La actriz italiana Lucía Bosé ha fallecido este lunes 23 de marzo a los 89 años de edad a consecuencia del coronavirus, una enfermedad que le ha derivado en una neumonía, tal y como adelanta la Cadena Ser según fuentes cercanas a la familia. Lucía se encontraba en la localidad de Brieva (Segovia), donde ha vivido en los últimos años tras abandonar la vida pública. Cuando se mudó a la pequeña localidad, le dejó la casa familiar de Somoaguas, en las afueras de Madrid, a su hijo Miguel. Además, en la provincia de Segovia instaló un ‘Museo de Ángeles’ en la localidad de Turégano. 

De hecho, ha sido su hijo Miguel Bosé el encargado de confirmar la noticia en sus redes sociales junto a una fotografía de su madre y el siguiente texto: «Queridos amigos … os comunico que mi madre Lucía Bosé acaba de fallecer. Ya está en el mejor de los sitios». Una publicación que ha hecho escasos minutos después de que publicara la noticia en los medios de comunicación. Por su parte, su nieto Olfo Bosé ha compartido una imagen de un paisaje con la siguiente frase: «Volando libre«.

Lucía Bosé no ha tenido una vida fácil

Lucía es madre de una dinastía de artistas como es el caso de su hijo, el cantante Miguel Bosé, de 63 años, y la actriz Paola Dominguín,de 59 años, tras contraer matrimonio con el torero español Luis Miguel «Dominguín» en el año 1955 La Vegas y posteriormente en España. Fruto de este matrimonio también nació Lucía Dominguín, la hija más desconocida. Tras este matrimonio se retiró paulatinamente de los escenarios para centrarse en su familia y en el cuidado de los suyos. Tras separarse de su marido en 1967 retomó su profesión y se puso a los mandos de directores como Federico Fellini, los Taviani o Bolognini. A partir de los años 90, fue espaciando cada vez más sus participaciones en el cine y se marchó a vivir en Brieva, donde siguió con su vida hasta sus últimos días.

Antes de sus años dorados, que empezaron en su Italia natal, Lucía nació en un modesto barrio de Milán dentro de una familia de campesinos. A los 16 años comenzó a ganarse la vida vendiendo «marrons glacé» en una pastelería a espaldas de la Piazza del Duomo de la ciudad milanesa. Justo por esa época ganó el certamen de Miss Italia en 1947, lo que hizo saltar al a fama, para después centrar su carrera profesional en el mundo del cine. Entre sus cintas, destacan ‘Non c’e pace tra gli ulivi‘, ‘Gli sbandati‘, ‘Muerte de un ciclista‘ y ‘Así es la aurora‘.

El pasado año la vimos en el Festival de Cine de Roma

Su última aparición pública fue en octubre del pasado año donde presentó en la XIV Fiesta del Cine de Roma su propio libro bajo el nombre de «Lucía Bosé, una biografía» escrita por Roberto Liberatori. Un libro en el que hace un repaso por sus 88 años de vida, desde su infancia en en seno de una familia campesina en Milán hasta su exitosa carrera el mundo del cine o su matrimonio con Luis Miguel Dominguín. Además, un mes después, en noviembre del 2019, tuvo lugar su última intervención en televisión. Esta fue en el programa de Cuatro ‘Ven a cenar conmigo’ acompañada de Pablo Carbonell, de 57 años, Antonio David Flores, de 43 años, y Cósima Ramírez, de 29.

La madre de Miguel Bosé ha vivido momentos complicados en su vida, siendo uno de ellos el fallecimiento de su nieta Bimba Bosé, el 23 de enero del año 2017. Dos meses después de la muerte acudió a un programa de televisión y habló de cómo estaba viviendo el duelo:«Bimba está aquí y me sonríe todo el tiempo. Está en otra dimensión, en otra realidad», dijo. Además, en la mencionada entrevista, Lucía Bosé aseguró que no tenía miedo a la muerte, además de que «creo en el más allá».

Sus últimos años han estado marcados por la polémica

Durante los últimos años de su vida, su nombre se vio empañado por un problema judicial. En el año 2019 la actriz fue acusada de un delito de apropiación indebida del dibujo La Chumbera del pintor Pablo Picasso. Este se lo habría dado a Mercedes, La Tata, su empleada de hogar y que esta le habría regalado después a Lucía Bosé antes de fallecer. Las sobrinas de Remedios reclamaron judicialmente el dibujo de Pablo Picasso, un boceto que dio forma el 12 de febrero de 1963. La resolución judicial absolvió  a Lucía Bosé del delito de apropiación indebida del dibuj, lo que supuso un gran alivio para la actriz. La Fiscalía de Madrid solicitaba una pena de prisión para ella de dos años y una multa de 8 meses con una cuota diaria de 20 euros, además de una indemnización extra.