Mario Conde ha desvelado en sus redes sociales que ha perdido a su hermana pequeña, Ana, quien murió de un infarto hace tan solo unos días.


Mario Conde ha revelado el durísimo varapalo al que hace frente. El que fuera presidente de Banesto acaba de perder a su hermana pequeña, Ana, quien ha fallecido recientemente. Esta pérdida le ha dejado tan desolado que ha utilizado sus redes sociales para postear una carta en la que se despide de ella y expresa cómo hace frente a la vida sin ella. Desgarrado y sin dar crédito a que ella ya no estará junto a ella, Mario Conde ha explicado que ya la han enterrado en una ceremonia muy íntima, pues tan solo estaba su familia más cercana. «Ella, Ana, nuestra hermana pequeña, era sobre todo y por encima de todo la bondad personificada. Vivió soportando un injusto sufrimiento, lo que incrementa exponencialmente la calidad de lo sufrido. Pero sobre el dolor quiso edificar un rotundo silencio, consumiendo en su interior la acidez amarga del sabor de lo injusto. Dios no le dio buena salud desde su nacimiento, pero a cambio le dotó del corazón más generoso, amplio, afectuoso y sincero que imaginarse pueda», ha escrito Conde en su última publicación de Instagram.

Según ha desvelado él mismo, ha sido un infarto el que puso fin a su vida. Tras este post tan emotivo han sido muchos los que se han querido mandar a la familia mensajes de condolencia, por lo que Mario Conde se ha dirigido a todos ellos para agradecerles las palabras de cariño. «Quiero agradeceros a todos las muestras de cariño recibidas, que son tantas y tan emotivas que me habría gustado contestar personalmente una a una, pero que no es posible, aunque todas y cada una están dentro de nosotros  con agradecimiento sincero. Ella merecía los emotivos comentarios sobre su bondad, sinceridad y demás atributos de un alma noble. Gracias«, ha dicho.

Una misiva en la que revela que él y su hermana se han despedido de Ana para siempre. Este fin de semana ha tenido lugar su último adiós en el panteón familiar de su localidad de origen, Tui, donde ya descansan sus restos. «Hoy, mi hermana Carmen y yo, en compañía de mi cuñado Fernando, y algunos, pocos, íntimos, hemos dejado sus cenizas en el panteón familiar. Los tres hermanos hemos vivido juntos dolorosos acontecimientos que, si cabe, nos han unido más aún. Hemos entendido que la sangre no es suficiente», ha dicho Mario Conde. Esta tragedia familiar se suma a otras de las pérdidas que ha sufrido a lo largo de su vida, ya que cabe recordar que su mujer, Lourdes Arroyo, falleció en el año 2007 tras una larga enfermedad. Era su fiel compañera, pero no pudo superar el problema de salud que tenía y tras un año de lucha, terminó falleciendo.

Fue hace tan solo unos meses cuando salió a la luz la nueva relación que había comenzado a sus 72 años. Ella es Adriana Torres Silva, una pintora de 52 años que tiene el título de Marquesa de Casa Mendaro. Ya no se esconden, acuden a restaurantes sin miedo a ser vistos y para ellos es indiferente su diferencia de edad. Al parecer, Mario está muy ilusionado con ella y la felicidad es la fiel compañera de los dos desde que están juntos. La admira y es que Adriana es muy valorada profesionalmente en Sevilla. Es precisamente allí donde vive, ya que tiene un estudio en Utrera, aunque su proyección ha sido internacional. Tanto es así que sus obras han sido expuestas en Reino Unido o Portugal, no obstante, no solo se han dado a conocer detalles laborales de Adriana Torres, también su faceta personal.

La Marquesa de Casa Mendaro es divorciada y tiene tres hijas y en sus redes sociales trata de promocionar su arte. En ellas llama la atención, además de su talento, la famosa seguidora que permanece pendiente de su día a día y esta no es otra que Lourdes Montes, esposa de Fran Rivera. Por su parte, Mario Conde en sus redes sociales a comienzos de septiembre daba pistas de cómo su vida estaba vinculada ahora con el arte. Pocos sabían a qué se refería hasta que ha saltado la noticia de su relación con Adriana Torres. «El arte ha vuelto a mi vida y según mis meigas gallegas volvió para quedarse. Digo volvió porque nací rodeado de arte», escribió Mario Conde. Unas palabras que ahora más que nunca cobran sentido.