Mónica Hoyos habla para SEMANA sobre su reencuentro con su ex compañero de `Supervivientes´, Nicolás Colate, después de su rifirrafe en el concurso


Aprovechando el “café” que Mónica Hoyos se toma todos los miércoles en el Instagram de SEMANA a través de su programa diario, hemos querido entrevistar a la presentadora y sonsacarle algunos secretillos. La ex pareja de Carlos Lozano, nos recibió virtualmente desde la cocina de su casa y respondió con total sinceridad a todas nuestras dudas y nos reveló alguna que otra confidencia. La mamá de Luna, se mostró afectada por el reciente fallecimiento del hijo de Ana Obregón. Por casualidades del destino, Mónica se enteró de la terrible noticia durante la grabación del programa del miércoles. “Me siento muy mal con este tema, porque yo también soy madre y me llega al alma. Sé que ella estaba luchando mucho con su hijo y él era una campeón, vitalista, trabajador… y ella es una gran mamá”, nos explicaba la ex superviviente.

“Ana es una persona muy agradecida, cero envidiosa, cosa súper importante en una mujer. Se pasaba elogiando todo el día a las mujeres, a mí la primera, nosotras coincidíamos en el mismo gimnasio y siempre se la pasaba alabándome”. Mónica se sintió apenada por el duro trance que está viviendo la bióloga y buena muestra de ello fue la emoción con la que nos hablaba. A punto del llanto, la ex concursante quiso mostrarle todo su ánimo en estos duros momentos. “Me emociono porque me da muchísima tristeza…”. Pese a todo, Mónica Hoyos sacó fuerzas y nos confesó cómo había vivido la cuarentena. La presentadora ha pasado el confinamiento en compañía de su hija Luna, con la que reconoce que se lo está pasando “pipa” y sin ganas de salir.

Mónica reconoció ser un poco hipocondriaca y evita salir de su casa excepto para lo necesario. “Recuerdo que en un evento, al principio de todo, se me acercaba la gente a hablarme y yo les pedía que se alejaran. Yo lo venía viendo desde febrero y cuando nos confinaron le dije a mi hija que se acercaba “La guerra de los mundos”. “Presentía que esto iba a pasar, pero lo que no presentí fue el dolor tan grande que iba a padecer la población”, nos contaba la presentadora. “Una vez que me adapté al confinamiento, ya no quería ni salir a la calle. No me gusta salir, hago tiempo cuando tengo que ir a la compra, porque me supone un estrés”.

La colaboradora nos reconoció que la convivencia con su hija Luna está siendo extraordinaria. “Te voy a contar una cosa, mi hija tampoco se quiere desconfinar ya”, nos desveló entre risas. “Hemos hecho nuestro propio reality. Antes nos levantábamos a las siete de la mañana todos los días y ahora no tengo porque hacerlo”.