El madrileño nos deja conocer qué se esconde detrás de uno de los colaboradores más queridos de la televisión


Nuestro protagonista lleva años apareciendo en la pequeña pantalla. En la actualidad participa en tres de los programas más vistos de Mediaset, El programa de Ana Rosa, Ya es Mediodía y Ya son las ocho, pero sigue siendo uno de los grandes desconocidos para el gran público. La popularidad que le ha podido proporcionar trabajar en exitosos programas de la televisión nunca han tentado a nuestro invitado a traspasar esa línea que separa a un periodista de un personaje. SEMANA se ha sentado con Miguel Ángel Nicolás para conocerlo un poco más y nos ha confesado detalles desconocidos de su vida. Una charla en la que descubrimos a un hombre cercano y divertido con el que no hemos podido evitar comentar los últimos acontecimientos del corazón.

 

Miguel Ángel, eres el conocido más desconocido de la pequeña pantalla.
Puede ser. Pero para mis amigos también lo soy (se ríe).

¿Quién es realmente Miguel Ángel Nicolás?
Qué pregunta más difícil me haces… Soy un periodista que le encanta su trabajo, la televisión, trabajar con gente con la que se lo pase bien, y divertirse. Me considero una persona muy tranquila.

¿Qué cosas son las que te hacen disfrutar?
Trabajar me gusta mucho, me lo paso muy bien y me río mucho. Yo creo que si no me riera en el trabajo no podría dedicarme a esto. Yo soy un afortunado. Se que esto te puede sonar a topicazo, pero hacer una cosa que te gusta es uno de los mayores premios que se puede tener en la vida.

¿Con qué edad te iniciaste en este mundillo?
Yo llevo casi 20 años trabajando con Ana Rosa, con Chelo Montesinos (directora de AR)… Yo siento que trabajo con mi familia. No sé si para algunas personas esto es ser fiel o aburrido, pero llevar tantos años en una empresa y más en televisión para mí es una fortuna.

Tantos años en el medio deben de dar como para escribir un libro.
Sí (se ríe). Pero contaría solamente las cosas buenas. En mi vida me han pasado muchas cosas buenas, alguna mala también, pero casi todo han sido cosas buenas. Me he encontrado con gente muy buena, he estado en programas que han durado muchísimo tiempo, he hecho otras cosas con otros programas y para otras cadenas también… Y siempre con la misma gente.

También has trabajado y vivido en Estados Unidos unos cuantos años ¿Verdad?
Sí, dos años y pico. Fue una experiencia maravillosa. Trabajaba en el mundo de la prensa. Es un mundo que me ha fascinado siempre. Desde chiquitito quería trabajar en las revistas, sobre todo, en las revistas de moda, que era la que más me gustaba. Te voy a contar una anécdota muy divertida. Yo fui de los últimos que hicieron la mili y recuerdo que me llevaba mis revistas de moda, el Vogue, el Cosmopolitan… Y claro, mis compañeros al principio me decían: “¿De dónde ha salido?”, pero al final terminaban pidiéndomelas (se ríe).

¿Y cómo llegaste al mundo de la tele?
Como te decía, trabajé como corresponsal de prensa en EE.UU. durante dos años y luego volví aquí para trabajar con otro grupo editorial y, de repente, un día me dijo un amigo: “Oye, que están buscando gente para un programa ¿Por qué no te vienes?”.  Llegué, me pidieron que me grabara un vídeo, me quedó más o menos mono y a partir de ahí conocí el mundo de la televisión y me fascinó. Fíjate como son las cosas de la vida que ese programa en el que entré se acabó porque Ana Rosa estaba triunfando con Extra Rosa y con los meses me fui a trabajar con ella y así hasta el día de hoy. Lo que son las cosas de la vida.

Y actualmente trabajas en los programas más vistos de Telecinco. ¿Cuáles son tus cometidos en cada uno de estos programas?
En Ana Rosa, es como ir a casa de mamá. Es la nave nodriza que tira de todo y además lleva 17 años. Le tengo un cariño y una admiración tremenda a todos los que están allí. Y luego, tanto en Ya es mediodía como en Ya son las 8 me ocupo de todo lo que son las escaletas, los contenidos que hacemos, lo que ponemos, lo que quitamos, las personas, los vídeos, y además colaboro. Eso sí, entre medias no puede faltar mi momento de ir al gym (se ríe). Como ves, no me aburro.

Alberto Bernárdez

Me hablabas de Ana Rosa, ¿Qué significa ella en tu vida?
Ana Rosa significa muchas cosas. Es una maestra, porque con ella he aprendido muchísimo. Es la personas más generosa que yo he visto en un plató. Ella siempre ha dicho que si brillan los demás, brillas también tú. A Ana Rosa siempre le gusta darles su sitio a las personas, así que imagínate lo que significa trabajar con ella. Y luego pues es mi amiga y mi confidente. Es que significa muchísimas cosas porque también es mi jefa, pero esto último es lo que más abajo está en la pirámide.

¿Y cómo se encuentra ella?
Está muy bien, tiene energía y mucha vitalidad. Ella se está cuidando muchísimo, que es algo que yo siempre le he dicho. Ella está comiendo muy bien, haciendo su yoga, que le encanta, durmiendo sus horas… Está estupenda y con muchas ganas de hacer muchísimas cosas. Ella sigue ahí, pendiente de todo y te comenta todo lo que hacemos. Eso es algo que siempre he admirado de ella. Su energía arrolladora a la hora de afrontar las cosas.

Con Sonsoles Ónega también has formado un buen tándem.
Me río mucho con ella. Es un torbellino. Es capaz de hacer tres mil cosas a la vez. Tanto para mí, como para la gente del equipo, yo creo que ha sido un descubrimiento maravilloso. Para lo pequeñita que es, luego es inmensa de profesión y corazón. En ella no hay nada impostado. Ha tenido la capacidad de estar con los leones del Congreso y luego tratar con los leones del plató, que somos nosotros (se ríe).

Con Ya son las ocho, habéis conseguido dar un toque diferente al mundo del corazón.
Eso intentamos. No es fácil. Yo creo que, como su propio nombre indica, tiene un tono muy fresco. Nos lo pasamos muy bien entre todos. Todavía queda mucho trabajo y mucho pico pala, pero bueno, el feedback que tengo es que a la gente le gusta y por eso seguiremos trabajando y haciendo que la gente se lo pase bien y se divierta.

Entre vuestras filas se encuentran los personajes más reclamados de la actualidad del corazón, Gloria Camila, Rocío Flores, Isa Pantoja…
Son rostros muy potentes y tienen que crecer. En el caso de Isa, gracias a que está estudiando ha mejorado muchísimo y creo que es una colaboradora divina. Gloria, ha sido la gran sorpresa. Cuando hablamos por primera vez le dije que la imagen que se tenía de ella no se correspondía con la realidad y que con esta oportunidad la gente la iba a conocer más. Y yo creo que la gente cuanto más la está conociendo, más cariño le está teniendo. Tiene muchas tablas.