Unas horas antes de que muriera su hijo, Alessandro Lequio compartía en las redes sociales un texto muy revelador de cómo estaba en esos momentos.


Alessandro Lequio ha recibido la peor de las noticias tras el fallecimiento de su hijo, Álex Lequio, después de dos años de lucha contra el cáncer. El colaborador de televisión había dejado sus compromisos profesionales a un lado para estar al lado de su hijo en estos momentos tan delicados. Desde hacía unos meses estaba en Barcelona junto a Ana Obregón, donde su hijo estaba sometiéndose a un nuevo tratamiento contra el cáncer.

Aunque en un principio iba a durar tres meses, Álex Lequio no ha podido finalizar este tratamiento. Fallecía este pasado miércoles rodeado de su familia. Alessandro Lequio ha estado muy pendiente y un día antes de que su hijo muriera, compartía un mensaje viral en su perfil de Twitter.

Este mensaje demuestra los momentos por los que estaba pasando el colaborador de televisión, que ha estado al lado de su hijo durante estos dos años. Se trata de las últimas palabras que Steve Jobs, el que fuera cofundador y presidente ejecutivo de Apple, antes de morir:

«En 2011, Steve Jobs murió a la edad de 56 años de cáncer de páncreas, dejando una fortuna de siete mil millones de dólares y estas fueros algunas de sus últimas palabras…», así comienza el texto viral en redes sobre cómo entendía la vida. «En este momento, acostada en la cama, enfermo y recordando toda mi vida, me doy cuenta que todo el reconocimiento y la riqueza que tengo no tiene sentido frente a la muerte inminente», empieza diciendo.

«Tengo el dinero para contratar al mejor en la que tarea que sea, pero no es posible contratar a alguien para que cargue con mi enfermedad. El dinero puede conseguir todo tipo de cosas materiales, pero hay una cosa que no se puede comprar: LA VIDA. A medida que crecí me di cuenta que un reloj de 300 dólares y uno de 3 millones de dólares muestran la misma hora. Que con un automóvil de 150.000 dólares y uno de 15 millones podemos llegar al mismo destino. Que un vino de 150 dólares o uno de 1.500 generan la misma resaca. Que en una casa de 300 metros cuadrados o en una de 3.000 la soledad es la misma», continúa.

«La verdadera felicidad no proviene de las cosas materiales, proviene del afecto que nos dan nuestros seres queridos. Entonces espero que entiendas que cuando tienes amigos o alguien con quien hablar, es la verdadera felicidad», zanja Steve Jobs en este escrito.

El hecho de que Alessandro Lequio haya compartido este texto momentos antes de vivir la peor pesadilla de su vida indica cómo estaba pasando las últimas horas de vida de su hijo Álex. Está claro que no importante las cosas materiales, sino que lo más importante es el cariño de los seres queridos.

En el mensaje también deja claro qué es lo verdaderamente importante: «Hay cinco hechos innegable. No eduques a tus hijos para que sean ricos. Educarlos para ser felices. Entonces cuando crezcan, sabrán el valor de las cosas, no el precio. Come tu comida como medicina, de lo contrario deberás comer la medicina como comida. Quien te ama nunca te dejará, incluso si tiene 100 razones para rendirse. Él/Ella siempre encontrará una razón para aferrarse. Hay una gran diferencia entre ser humano y se humano. Si quieres ir rápido, ve solo. Pero si quieres llegar lejos, ve acompañado», apunta el texto compartido por Alessandro.

Este mismo texto llega a una conclusión que hace pensar: «Los seis mejores doctores del mundo son: la luz del sol, el descanso, el ejercico, la dieta, la confianza en sí mismo y los afectos. En cualquier etapa de la vida en la que te encuentres ahora, agradece y disfruta al máximo de las pequeñas cosas y atesora el amor de tu pareja, tu familia y tus amigos, para que cuando llegue el día en que baje el telón, puedas llevar contigo la verdadera riqueza de este mundo», finaliza.

Desde este mensaje compartido en su perfil a las 10 horas de la mañana de este pasado miércoles, Alessandro Lequio no ha querido compartir nada más. Esto es algo que sí ha hecho Ana Obregón, que durante la mañana de este jueves escribía un corto pero contundente mensaje en sus redes sociales junto a una foto en la que aparecía junto a su hijo: «Se apagó mi vida», escribía emocionada.

En su publicación en Instagram, Ana Obregón deja muy claro cómo se siente en estos momentos tan duros. Ha fallecido su único hijo, al que ella estaba muy unida. No ha paradado de recibir mensajes de cariño y de apoyo en las últimas horas, y en esta foto no iba a ser menos.