Según ha podido saber SEMANA, la abuela de la Reina Letizia recibirá sepultura en el cementerio de El Carmen, en la localidad asturiana de Ribadesella, en una despedida que será de carácter privado.


La muerte de Menchu Álvarez del Valle ha supuesto un duro varapalo para la Reina Letizia. Su abuela paterna nos ha dicho adiós para siempre a los 93 años. Y ya se está preparando todo para rendirle un último tributo. Según ha podido saber SEMANA, su despedida se producirá el próximo miércoles 28 de julio de manera privada.

Según las previsiones de la familia, la asturiana recibirá cristiana sepultura en el cementerio de El Carmen, en la localidad asturiana de Ribadesella. Allí descansan también los restos de su marido, José Luis Ortiz, y de su hija Cristina Ortiz, fallecida como consecuencia de un cáncer de estómago en 2001. Su funeral será de carácter familiar, y no tendrá nada que ver con el protocolo que impera en los actos de la Familia Real. Siguiendo el expreso deseo de la abuela de la Reina, sus exequias tendrán lugar en la mas estricta intimidad.

Un entierro sin flores para la abuela de la Reina Letizia

Otro de los deseos de Menchu ha sido un entierro sin flores. Además, «como era una riosellana de devoción, esta tarde repicarán las campanas de la iglesia de San Salvador de Moru en la memoria de la gran Menchu, una entrañable mujer muy querida y respetada por estos lugares», según han revelado a esta revista desde la televisión de Asturias.

GTRES

No es de extrañar que Menchu haya pedido de manera expresa un entierro austero y sin grandes fastos. Amante de su independencia y de su libertad por encima de todo, siempre dejó claro que no quería renunciar a su privacidad a pesar de ser abuela de la Reina. Desde que se conoció la relación de su nieta con Felipe, tanto ella como los miembros del clan Ortiz han procurado mantener un perfil bajo, ajenos al foco mediático.

En este día tan triste para la Reina, Felipe VI no puede acompañar a su esposa, ya que se encuentra a 9.500 kilómetros de España, en un viaje de Estado a Lima. En esta ocasión, los compromisos profesionales del monarca han impedido que esté junto a Letizia en uno de los momentos más complicados de su vida. Y es que Letizia estaba muy unida a su abuela paterna. Un verdadero referente para ella que la marcó al punto de seguir sus pasos en el mundo de la comunicación. Menchu, una de las voces más conocidas de la radio en Oviedo, inculcó en su nieta tal pasión por el periodismo que esta quiso dedicarse al mismo oficio al que durante la asturiana se dedicó durante décadas.