Melyssa Pinto ha confesado que unos problemas de riñón estuvieron a punto de costarle la vida cuando aún era una niña. Esto explica mucho su actitud actual y su vínculo con sus padres


Melyssa Pinto se ha convertido en una de las estrellas de ‘La isla de las tentaciones 2’, aunque su relación con Tom Brusse se fuese al traste y se quedase compuesta y sin novio con mucho dolor. Pero la joven influencer sabe muy bien qué es el dolor y es que desde bien pequeña ha tenido que lidiar con unos dolorosos problemas médicos que le han llevado hasta en tres ocasiones a tener que ser intervenida quirúrgicamente para ponerles solución. Una confesión que ha sido muy bien acogida por parte de sus seguidores y espectadores de ‘Paraído Melyssa’ su canal de MtMad, donde ha desvelado más detalles sobre su vida que ayudan a su legión de fans a conocerla un poco mejor y así entender por qué actúa como lo hace.

Para cumplir con este objetivo de dar más detalles sobre su vida privada, la joven estrella de la televisión ha querido hacer un repaso detallado sobre su vida, detallando algunos de los capítulos que han marcado su vida. Así, ha reparado en cómo sus padres se casaron siendo muy jóvenes o, lo que más ha llamado la atención de sus seguidores, la enfermedad que le ha enseñado desde pequeña qué es el dolor y el esfuerzo por recobrar la salud desde que era tan solo una niña. Una enfermedad que casi le cuesta la vida y que mantuvo a sus padres y seres queridos en vilo, dado que su recuperación requería su paso por quirófano a una temprana edad: “Nací con un problema en el riñón, yo era muy pequeña y me operaron hasta en tres ocasiones. Estuve mucho tiempo en el hospital”.

Melyssa

Cuando comenzaron a surgir estos duros problemas de salud, Melyssa Pinto tenía tan solo 2 años de edad. Los recuerdos que atesora de esta difícil etapa son escasos, pero sí tiene constancia del dolor y la preocupación que tenían sus padres en estos complicados momentos para su familia: “Mi padre trabajaba en Barcelona y cuando salía del trabajo iba a verme a la Costa Brava, que es donde vivíamos, mientras que mi madre sí que tuvo un parón para poder estar conmigo”, comienza a relatar Melyssa Pinto, al poner sobre la mesa uno de los capítulos que han marcado su existencia cuando aún era muy joven como para comprenderlo.

Pero sus problemas de riñón se vieron complicados por lo que ella denomina una “negligencia médica” que puso su vida en serio peligro: “Hubo una negligencia médica y mi salud empeoró. Mis padres lo pasaron mal pensando que me perdían, por eso me han tratado siempre como una muñequita de cristal”, reconoce Melyssa Pinto en su vídeo. En ningún momento ha querido poner en aprietos a nadie, por eso, a pesar de hablar de una “negligencia médica”, no ha nombrado al hospital o a los profesionales que atendieron su caso. Eso sí, habla de las consecuencias de su trastorno: “Tengo un riñón más pequeño que el otro, pero el cuerpo es tan sabio que mi otro riñón ha compensado esa falta”.

Melyssa
© Redes sociales.

Pero las consecuencias de esta lucha por la supervivencia a una temprana edad no solo han dejado secuelas físicas en el cuerpo de Melyssa Pinto. También hay una consecuencia emocional de todo esto o al menos esa es la excusa que ella esgrima para explicar ciertos comportamientos que no han sido del todo entendidos por parte de la audiencia. Ella cree que este duro proceso por el que tuvo que pasar de pequeña le ha marcado de tal manera, que siente una profunda dependencia emocional de sus padres, que podría explicar la sobreprotección de su madre, que no dudó en cargar contra Tom Brusse en ‘La isla de las tentaciones’ tras su sonado desliz con Sandra, su actual pareja.

Melyssa Pinto asegura que por sus problemas renales ha sido más “mimada” por sus padres y que su estancia en el hospital y la preocupación que ha causado en ellos le ha hecho crear un vínculo indestructible con sus padres. Algo que le llena de gran orgullo y que no puede disimular ante sus seguidores, como así mostró cuando decidió enseñarle a sus fans algunas fotografías de cuando era pequeña y recordó algunos capítulos de su infancia y adolescencia. Una adolescencia tampoco nada fácil, porque su rebeldía en sus años de juventud se lo puso difícil a sus padres, pero por fortuna lograron superarlos y ahora son una piña unida.