El misterio de Mariló Montero en su 54 cumpleaños: el tiempo no pasa por ella y esta es la prueba

Mariló Montero cumple 54 años presumiendo de figura y más estupenda que nunca. Parece que el tiempo no pasa por ella, todo un misterio. Tratamos de desvelar si ha hecho un pacto con el Diablo o si, por el contrario, se lo ha currado para lucir como una treintañera

Mariló Montero es una de esas mujeres que parece haber hecho un pacto con el diablo ya que a medida que pasa el tiempo puede presumir de ir rejuveneciendo. Lo cierto es que la comunicadora navarra cumple 54 años en su mejor momento personal y profesional presumiendo de figura, de piel y de estilo. Además ya cuenta los días para volver a ponerse frente a la cámara, retomando su plaza en Canal Sur donde su excedencia de diez años está a punto de expirar.

La estrategia de Mariló Montero para volver a ser la reina de las mañanas

15Fue Maja de España en los ochenta

A los 19 años Mariló Montero ganó el certamen Maja de España, una corona que defendió en el concurso Reina de la Costa Internacional en Costa Rica, su trampolín para empezar a trabajar en televisión, ya que allí la fichó Univisión donde estuvo trabajando durante tres años al frente del informativo matinal y de un programa musical.

14Su pelo, su punto fuerte

Su evolución capilar desde que fue Maja de España ha sido evidente. Mariló ha estado en búsqueda activa del corte y del color ideal para tener una imagen fresca, sobre todo durante sus años frente a la cámara, donde su pelo cardado ha ido dando paso a una melena leonina, con flequillo hasta encontrar el largo y el color ideal.

13Su fondo de armario ha sufrido una evidente evolución

Al igual que su pelo, su fondo de armario ha ido evolucionando a mejor tanto en el día a día como a la hora de acudir a eventos y saraos, donde su estilo ha ido mutando hasta ser la invitada perfecta como ha ocurrido en varias de sus apariciones en los Premios Príncipe de Asturias. Muchos fueron sus patinazos de estilo hasta que se hizo con un buen estilista.

12Ha encontrado su estilo

Rafa Cadenas, su estilista en TVE, ha sido el artífice de este cambio radical en el fondo de armario de la presentadora. De hecho, ella misma reconoció que Rafa, con prendas low cost era capaz de crear looks con clase y estilo. La percha ya la ponía Mariló, quien siempre ha tenido una figura envidiable.

11¿Dónde está el secreto?

Pero además de hacerse con la ayuda de un buen estilista que saque el máximo partido a su figura y cómo no, a sus puntos fuertes, hay otros tips y situaciones que hacen que Mariló siga luciendo espectacular a sus ahora 54 años, como si tuviera en sus manos el secreto de la eterna juventud.

10Su separación de Carlos Herrera fue el comienzo del cambio

Su separación de Carlos Herrera después de veinte años casada fue el inicio de su cambio. Aunque ambos mantienen una excelente relación han sido varios los amores de Mariló desde que rompió su matrimonio, entre ellos Santiago González Suárez, quien fuera su jefe en TVE con quien mantuvo un discreto romance.

9Genética navarra

Uno de los puntos fuertes de Mariló es su genética navarra, muy agradecida, por la que prácticamente no está obligada a cuidarse en exceso. Lo cierto es que la comunicadora navarra es una enamorada del deporte y de la naturaleza, y además su belleza reside en la expresividad y la forma de sus ojos, una característica heredada por sus hijos.

8Alimentación

Como buena navarra, Mariló Montero es de buen comer. Algo además ‘aliñado’ con los años que residió en Sevilla. Las tapas, el jamón y todo regado con unos buenos caldos, son lo que ayuda a Mariló a lucir la espectacular figura que le caracteriza. La dieta mediterránea es la base de su alimentación.

7Cuida al máximo su piel

Sus horas frente a la cámara y el maquillaje correspondiente, han hecho que la presentadora cuide al máximo su piel. Limpieza, hidratación y protección solar, son los imprescindibles para ella, que en su día a día prefiere ir a cara lavada. Sus retoques estéticos podrían ser tan nimios que su expresión facial sigue siendo la misma.

6Descansar las horas recomendadas

Es una mujer muy activa: trabajo, deporte, hobbies ocupan la mayor parte del tiempo de Mariló, aunque el tiempo de descanso es algo que intenta respetar al máximo. A pesar de los madrugones durante su etapa en televisión, y de que no renuncia a una velada en buena compañía, la comunicadora intenta descansar las horas recomendadas.

5El sol, su gran aliado

La alimentación saludable es básica para Mariló, pero lo cierto es que las vitaminas las encuentra también en el sol, y la presentadora no duda en ponerse a tomar el sol donde sea. Y es que para ella cualquier momento es bueno para ‘ligar’ bronceado y vitamina D. Eso sí, con la protección adecuada para no dañar su piel.

4Deporte para estar mejor y liberar tensiones

Desde siempre Mariló ha sido una gran apasionada del deporte. De hecho y como ella misma ha comentado en alguna ocasión, llegó a ser campeona de baloncesto en su etapa de colegiala en su Estella natal. Una rutina deportiva que no ha abandonado en ningún momento y que le ayuda a estar en forma y también a liberar tensiones.

3Orgullosa ‘madre de…’

Mariló llega a los 54 años convertida no solo en una profesional con un nombre en el mundo de la comunicación, si no también convertida en ‘la madre de la artista’ orgullosa por los logros profesionales de sus hijos Alberto Herrera y Rocío Crusset, que están triunfando en el mundo del marketing y la moda respectivamente.

2Siempre activa

Es una mujer todoterreno, que además no sabe estar sin hacer nada. En estos años profesionales Mariló ha compaginado su trabajo en televisión con su faceta de escritora y estos tres años que lleva alejada de los platós, la presentadora aprovechó para asentarse en Nueva York donde ha estado estudiando en la Universidad.

1Tres años después vuelve a televisión

Después de haber sido una de las reinas de las mañanas junto a Ana Rosa Quintana y Susanna Griso, y tras su periplo norteamericano en la universidad de Nueva York, Mariló vuelve a Canal Sur y retoma su plaza en informativos, ya que su excedencia finaliza, después de diez años.