Maria Arellano se casó con Pablo Carbonell en una divertida ceremonia que tuvo lugar en septiembre del 2015 en la sierra de Madrid


Sin lugar a dudas, María Arellano es una mujer a la que podemos envidiar en muchos sentidos. Quizás su nombre, a voz de pronto no os suene, pero es la mujer que hay detrás del humorista y actor Pablo Carbonell. La pareja se casó en septiembre de 2015 en una divertida ceremonia que tuvo el 13 de septiembre, en la sierra de Madrid. Además, María es la madre de una niña coraje, su hija Mafalda, que lucha contra una extraña enfermedad.

María, una madre orgullosa por el ejemplo de superación de su hija

A María le ha tocado ser la persona encargada de reír con el humorista, pero a la vez preocuparse por el estado de salud de su hija, ya que nació con problemas de movilidad y los médicos aseguraron que no iba a poder caminar. De hecho, la pequeña, que ahora tiene 11 años, estuvo tres años postrada en una silla de ruedas. Y ahora, unos años después ha heredado el amor por el Séptimo Arte como su padre, Pablo Carbonell, y se ha convertido en actriz.

Su madre, María Arellano, siempre está junto a ella y le acompaña. Son numerosas las ocasiones en la que hemos visto a una madre coraje en premieres y photocalls, donde su hija es la protagonista. Una madre coraje sí, pero también una madre orgullosa al ver como su hija cuenta ella misma su historia de superación y se convierte en una gran estrella aclamada tanto en photocalls como programas de televisión. Pablo Carbonell también presume orgulloso de su hija.

María Arellano y Pablo Carbonell se casaron en segundas nupcias

Cabe recordar que María Arellano es la segunda mujer del humorista y actor, quien ya estuvo casado en primeras nupcias con su novia de toda la vida, Titina. Tras nueve años de relación y después de dar a luz a su hija Mafalda, la pareja decidió darse el ‘sí, quiero’ en una íntima boda en la sierra de Madrid, tal y como hemos dicho anteriormente. Además, su hija, que por aquel entonces tan solo tenía seis años, se convirtió en la gran protagonista del enlace, ya que en cada una de las mesas del convite había un dibujo y las palabras de «Hoy se casan mis padres». Un bonito recuerdo que la familia jamás podrá olvidar.

A pesar de que María siempre ha estado en un discreto segundo plano, no ha dudado ni un momento en acompañar tanto a su marido y a su hija allí donde ha sido necesario. Orgullosa, la mujer posa en muchos de los photocalls a los que acude en compañía de los suyos. Con una sonrisa de oreja a oreja gracias a la familia que le ha tocado: un marido que le hace reír y una hija que es un ejemplo de superación con tan solo 11 años. Juntos forman una gran familia a quienes hemos visto disfrutar de escapadas al mar, de vacaciones en Disney o de risas a las puertas del cine.