La cantante y actriz ha dado un último adiós al actor, fallecido a los 65 años a consecuencia de una neumonía bilateral.


Es un día triste para la familia Flores. El actor, gran amigo del clan y ex novio de Rosario Flores en sus años de juventud, ha perdido la vida con apenas 65 años a consecuencia de una neumonía bilateral. Lolita ha sido una de las primeras en llegar al tanatorio de Madrid donde se ha dado un último adiós a Quique San Francisco.

Vídeo: Europa Press

Quique San Francisco, uno más en la familia Flores

La cantante, visiblemente afectada, apenas podía hablar sobre la pérdida de quien fue uno de los mejores amigos de Antonio. Alguien muy querido para sus padres, Lola Flores y El Pescaílla, quienes lo consideraban uno más en la familia. La cantante y actriz ha explicado que siempre recordará a Quique «con muchísimo cariño». Asimismo, ha explicado que su visita al tanatorio la ha hecho en solitario porque si hermana «está de viaje y vengo yo en representación de toda la familia».

GTRES

Lolita, de 62 años, conocía a Quique San Francisco desde que era apenas una adolescente. Quique y su hermano eran inseparables y pasaba largas horas en ‘El Lerele’, la casa familiar del clan en Madrid. Tanto compartía el actor con los Flores que Rosario quedó prendada de él. Tuvieron un noviazgo durante cuatro años. En ese tiempo llegaron a vivir juntos. E incluso soñaron con formar una familia. Pero los problemas de adicciones del intérprete pusieron fin al romance. El propio San Francisco contaba cómo su affaire llegó a su final en una entrevista con Bertín Osborne. «Ella empezó con una persona (yo) y terminó con otra (la droga). Por eso un día le dije que tenía que dejarme, que yo ya no era un hombre, era una piltrafa», relataba.

«Mi hermano 26 años esperándote»

Lolita ha querido dejar constancia del cariño que sentía por Quique en las redes sociales. Allí ha escrito un emocionado mensaje de despedida. He aquí las palabras que ha dedicado al actor en su cuenta de Instagram: «Tantas veces tantas charlas tantas risas Hermano, si porque eras un hermano adoptivo de cariño, de complicidad, de enseñanza, un genio para vivir y beberse la vida, un genio para pisar el escenario, como si llevaras dos columnas en los zapatos, cuando lo pisabas era tuyo, y de ahí no había Sansón que te moviera, un genio de cariño hacia los míos, y mi hermano 26 años esperándote, ya te has ido, pero no del todo, nos dejas tu esencia, tus ganas siempre de reír y quitarle hierro a lo más amargo y triste, te voy a echar de menos, mucho, da abrazos en ese cielo tuyo de mi parte, a todos los que te esperan, aquí en la tierra lo de besar y abrazar esta jodido, allí lo tienes más fácil, te quiero Enrrique, se te quiere y se te admira mi familia entera, que es la tuya @enriquesanfranciscooficial

Quique San Francisco
Gtres

Otra de las personas que ha lamentado profundamente la muerte del actor ha sido Pablo Motos. El presentador de ‘El Hormiguero’ le ha recordado de una manera muy emotiva en ‘El Hormiguero’. «A mí Enrique me enseñó a estar en un escenario, me enseñó a estar en Madrid, me enseñó a entender a los artistas. Y también me enseñó hasta qué extremo una persona puede ser libre. Tú puedes ir a trabajar, tener un horario, puedes obedecer a tu jefe o no. Y a Enrique no le daba la gana. Y como era libre eligió vivir por el lado salvaje de la vida. Los que estábamos cerca de él nunca nos aburríamos», decía.

Pablo Motos: «Se ha marchado con esa elegancia que siempre fue su firma»

El presentador ha hablado sin tapujos de la vida desordenada de Quique. «A veces no tenía dinero, a veces le quitaban la luz, a veces se metía en problemas. Pero si le preguntabas cómo estaba siempre te decía: ‘Estoy bien, yo siempre estoy bien’. Enrique era un genio y un sabio», explicaba este lunes. «Hubo una época en la que quedábamos en su casa para beber cerveza y jugar a la XBox y cuando se ponía gracioso hacía unos chistes infinitamente más graciosos que los del Club de la Comedia. Yo le decía: ‘Si tú trabajases’. Y me contestó: ‘No digas barbaridades’. Era el mejor».

«Todos queríamos a Enrique porque te hacía sentir debilidad por él. Y por ahí entraba y te robaba el corazón para siempre. Era noble, buena persona, solidario y muy valiente. Delante de él jamás nadie cometía una injusticia. Le daba igual perder el trabajo o meterse en una pelea. Jamás nadie cometió una injusticia en su presencia porque era un héroe. Ser actor es difícil. Ser una leyenda como él lleva toda la vida… A Enrique la vida le dio libertad, aventura y un cuerpo y un espíritu indestructibles. Ahora se ha marchado con esa elegancia que fue siempre su firma».