Laura Escanes ha compartido con sus seguidores una confesión muy íntima. No está pasando por su mejor momento y no lo ha querido esconder.


Laura Escanes ha hecho una confesión en sus redes sociales a la que los internautas no están acostumbrados. Y es que los influencers suelen mostrar solo su cara feliz en el universo 2.0, lo que provoca confusión en muchos de sus seguidores cuando muestran otro rol. Esta semana la esposa de Risto Mejide ha hecho una vez más gala de su naturalidad y tras tener claro que no quería esconder nada, ha explicado ante su millón y medio de followers, que no está pasando su mejor momento. Por ello, ha preferido tomar distancia de Instagram y no estar tan activa para centrarse más en sí misma. «Últimamente no subo tantas fotos ni estoy tan pendiente por aquí. Estoy dando prioridad a escucharme más y me va bien mentalmente», ha dicho la catalana.

© Redes sociales.

Aunque su intención no es la de alertar a su familia virtual, sí que ha insistido en que su mente da vueltas a muchas cosas y que hay que permitirse estar triste. «No creo que sea incompatible ser feliz con pasar momentos más difíciles o tener días malos y estar triste. Nos tenemos que permitir estar tristes. La situación no ayuda, hay algo de libertad que nos han quitado», ha comentado a través de varias stories. El confinamiento ha limitado la vida de los ciudadanos por un bien común, el de vencer a la crisis sanitaria, y Laura Escanes es consciente de ello, sin embargo, esos frenos y cambios de planes no han ayudado a templar su ánimo.

Con el objetivo de ser transparente y para que sus seguidores conozcan la cara B de los rostros conocidos, Laura Escanes quiere ser solidaria y mostrar lo malo a lo que ella se enfrenta. A pesar de que en sus fotografías la mayoría solo enseñan la parte bonita de su día a día, la mujer del publicista ha compartido que detrás de los focos y las cámaras no siempre es así. Son como cualquier mortal, aunque la gente no lo crea. «Cuando pongo algo en lo que se intuye mi rayada nos escandalizamos. No estamos acostumbrados a que se vean los momentos débiles de las personas. Esa es la grandeza de las redes, poder compartir lo buen y lo malo. La realidad es que no estamos 24 horas felices, hay momentos, es la vida», ha relatado Escanes.

Una idea que también han hecho llegar otras prescriptoras de moda como, por ejemplo, María Pombo, quien incluso ha incluido una frase en su biografía que refleja su pensamiento en toda esta historia. «Nunca jamás compares tu felicidad, tu cuerpo, tus relaciones, ni tus metas en la vida con NADIE», escribe la exitosa influencer, dejando claro que lo que se muestra en las redes no debe de servirnos como espejo para nuestras vidas. No obstante, los innumerables filtros y retoques de las redes no muestran la realidad. Si bien Laura ha sido sincera y ha abierto su corazón con el fin de ser una igual entre los suyos, hay quien tan solo postea lo bueno que sucede en su vida, aunque no siempre sea así.