Además de hablar de sus facetas más desconocidas, la periodista acudía a ‘Volverte a ver’ para recibir una sorpresa por parte de tres antiguas compañeras.


Sonsoles Ónega se ha convertido en una de las primeras invitadas de la nueva temporada de ‘Volverte a ver’. La presentadora de ‘Ya es mediodía’ se ha sincerado con Carlos Sobera y ha recordado con cariño y emoción su extensa trayectoria profesional haciendo hincapié en su faceta como periodista parlamentaria. Además de hablar de sus facetas más desconocidas, la periodista acudía al programa de Telecinco para recibir una sorpresa por parte de tres antiguas compañeras, así como de su abuela, quien fallecía meses después de la grabación del programa.

Nerviosa y sin poder imaginar quién estaba detrás de su sorpresa en ‘Volverte a Ver’, Sonsoles Ónega se abría en canal con Carlos Sobera y reconocía que todas las facetas profesionales por las que había pasado habían hecho la persona que era. Sobre su fichaje por ‘Ya es mediodía’, la periodista comentaba que cuando se lo propusieron nunca supo cómo reaccionar puesto que no entendió la oferta: «Cuando salí de aquel despacho no sabía si me habían despedido o si iba a hacer un programa en Cuatro o Divinity«. No dejó escapar el tren, se subió en él y gracias a esto se ha convertido en una de las presentadoras estrellas de la cadena.

Su reto más importante vino con su salto a ‘Supervivientes’ y ‘La casa fuerte’, dos programas en los que aún no ha podido verse debido al pudor que siente: «Me daba miedo todo, sufro bastante viéndolo, todo lo veo fatal, me insultaría a mí misma«. Sonsoles Ónega no ve la vida del color de rosa y hace hincapié en que hay muchos días en los que se siente triste: «Me entristece ver envejecer a mi abuela, la soledad, no poder parar el tiempo y volver atrás y corregir las cosas que he hecho. Por eso, me pongo a escribir, es como hablar con un psicólogo».

Entre risas, la presentadora ha desvelado que su secreto para relajarse es hacer el pino porque así «ves la vida de otra manera». Una técnica que le sirve allá dónde va sin importarle el lugar o las personas que están a su alrededor. «Lo hago en la redacción de ‘Ya es mediodía’ o en ‘El programa de Ana Rosa’. Sin embargo, la faceta personal que más ha sorprendido a todos los presentes en plató ha llegado cuando la periodista ha confesado que es muy supersticiosa.

«Voy con un monedero que va creciendo. Llevo cruces, castañas pilongas, una pulsera que no se me podía poner, un rosario santificado», decía mientras que Carlos Sobera asentía con incredulidad. Asimismo, hacía hincapié en que una vez vio un gato negro y tuvo que pararse a abrazar un árbol robusto. «De amarillo no me visto nunca, me hace ir por la vida más lenta. Lo de tocar madera tiene que ser sin que sea sintética. No llevo joyas porque con un pendiente hicimos mala audiencia», proseguía.

El bonito mensaje de su abuela

Telecinco

Sonsoles Ónega rompía a llorar tras ver el mensaje que le había mandado su abuela Soledad, que fallecía el pasado mes de enero a los 94 años, tan solo unos meses después de la grabación del programa. «Soy la abuela de Sonsoles, es muy trabajadora. De pequeña era un trasto porque corría por todas partes, ahora está muy civilizada y está bien, pero de pequeña muy mal», decía mientras que la presentadora no podía evitar emocionarse.

Sonsoles Ónega sentía verdadera admiración hacía su abuela y siempre que podía no dudaba en hablar públicamente de ella. Hace unos años, durante una entrevista en COPE, la presentadora se emocionaba al hablar de la madre de su progenitora y desvelaba cuál era su truco infalible para coger confianza ante la cámara. «Pienso que es mi abuela Sole, que tiene 90 años, y a ella se lo cuento todo. Tiene que entender lo que contamos y es así como intento concentrarme. Me ha enseñado a trabajar y ahora que se está haciendo mayor, me enseña a envejecer con esa vitalidad que tiene”, comentaba entonces.

La sorpresa de sus compañeras del Congreso de los Diputados

Telecinco

Macarena Bartolomé, María Rey y María Antonia López, tres reporteras parlamentarias, han querido sorprender a Sonsoles Ónega, su compañera de fatigas durante años. Las tres periodista han querido decirle a su amiga lo mucho que la quieren y lo importante que es para sus vidas. Un encuentro que no esperaba y que ha despertado en ellas viejos y divertidos recuerdos de su paso por el Congreso de los Diputados.