«Al salir de casa he sentido una cosa intensísima, un dolor tremendo», ha explicado Kiko Matamoros tras su nuevo ingreso hospitalario, aquejado de una pancreatitis.


En las últimas horas, el estado de salud de Kiko Matamoros ha dado un radical vuelco. El pasado lunes, el colaborador fue operado en un hospital de Madrid de la vesícula biliar. Dos días después recibía el alta hospitalaria. Todo había salido a pedir de boca y podía regresar a casa. «La pared abdominal la tenía muy fuerte, les ha costado hasta hincharlo de aire, porque al final, la cirugía que le han realizado se realiza también con infiltración de aire. Les ha costado porque tiene una musculatura fuerte y una constitución de locos. Así que eso le juega a su favor. La recuperación parece que va a ser rápida, porque de verdad que está normal y corriente. Está hecho un toro», explicaba feliz su novia, Marta López. «Para él las operaciones son como cambiarse de ropa interior. No es nada miedoso para eso, no era una cirugía complicada…», añadía.

Tan bien habían ido las cosas que el colaborador tenía previsto reincorporarse a ‘Sálvame’ el 30 de julio. Se encontraba bien y no veía motivos para no volver a los platós de Telecinco. Si embargo, a última hora de la mañana ha empezado a sentirse mal y ha tenido que ser trasladado de urgencia a la Clínica del Rosario de Madrid.

«Ha sido una cosa muy violenta, he sentido un dolor tremendo»

“Parecía que había ido todo bien e iba a estar hoy trabajando», ha revelado esta tarde su compañero Kiko Hernández. «Se ha tenido que saltar los semáforos del dolor que tenía en el abdomen. Que se iba agarrando el pecho y el abdomen y Marta le ha pedido al taxista que se saltara los semáforos». Al llegar al hospital le han diagnosticado una pancreatitis. Se trata de una inflamación en el páncreas, un órgano situado detrás del estómago que produce enzimas. Estas favorecen la digestión y ayuda a regular la forma en que el cuerpo procesa el azúcar (glucosa). Los casos de pancreatitis aguda, que suelen suceder de manera repentina, pueden provocar complicaciones y requieren de una intervención urgente.

“Cuando le hincharon, no le limpiaron bien y la arenilla se ha desplazado”, detallaba el reportero Omar Suárez. Desde el hospital, Marta López tranquilizaba a amigos y admiradores del madrileño. «Todo controlado por ahora, gracias por preocuparos», ha escrito a través de Stories en su cuenta de Instagram. Y a última hora de la tarde, el propio colaborador se ponía en contacto con el programa para dar el último parte sobre su salud. «No siento miedo, pero ha sido una cosa muy violenta. He estado estupendamente esta mañana. Me he levantado esta mañana, me he duchado. Iba a ir al masajista y al salir de casa he sentido una cosa intensísima, un dolor tremendo».

El colaborador, medicado «con morfina»

«Me están haciendo pruebas. Me tienen con morfina», revelaba Kiko Matamoros, con la voz fatigada y con los efectos de la medicación patentes en su manera de vocalizar. «Estoy jodido. No estoy en condiciones de lidiar con muchas cosas«, añadía.

El motivo por el que Kiko Matamoros se ponía en contacto con ‘Sálvame’ en directo no era en realidad informar sobre su pancreatitis. La razón de su llamada era realmente para desmentir que su novia vaya persiguiendo a su hija Anita Matamoros allí donde va. «Marta no tiene ningún problema con ningún peluquero de Madrid. No quiero hacer más daño del necesario si es que lo tengo que hacer a algo. Todo lo que se está diciendo es absolutamente falso. Se han preocupado de cerrarnos las puertas en comercios, en negocios. No he dicho nada ni he comentado nunca nada a nadie. Me parece vergonzoso y su madre tiene mucha responsabilidad en todo esto«, se lamentaba.

«Marta lo único que ha querido es que yo tenga buena relación con mis hijos. Ha tenido un comportamiento modélico. Es abusivo y es absurdo y no voy a permitir que la dejen como lo que no es. ¡No hay derecho! ¿Pero qué daño les ha hecho Marta? ¡Si yo he conocido a Marta meses después de separarme!», concluía. Al escucharlo hablar tan agitadamente, Kiko le ha sugerido que no vuelva a ponerse en contacto con el programa. Es justo lo que, según Matamoros, le han recomendado los sanitarios que lo atienden. «Los médicos me han dicho que haga el favor de no llamar al programa».