Europa Press

Julián Contreras responde muy enfadado a su casera, quien le reclama 9000 euros por impago de alquiler

Julián Contreras ha respondido a su casera, quien le ha acusado de deberle 9000 euros por el impago de alquiler de la casa en la que reside en Móstoles.

Julián Contreras ha vuelto a estar en el ojo del huracán. Si bien el pasado año nos desvelaba en exclusiva a SEMANA que no estaba pasando por un buen momento debido al ERTE en el que estaba, un año después su situación sigue siendo similar. De hecho, su casera ha roto su silencio en televisión revelando que él como inquilino le debe supuestamente 9.000 euros por impago de alquiler. Además según ella, el hijo de Carmina Ordóñez será desahuciado, tal y como le sucedió en el año 2018. Él y su padre tuvieron que abandonar su hogar al no hacer frente a los pagos mensuales para mantenerse en esa vivienda, un escenario que presuntamente volvería a repetirse para ellos. Sobre esto ha sido preguntado Julián Contreras, quien muy molesto ha respondido a los micrófonos de Europa Press.

Julián Contreras niega que exista esa deuda y asegura estar molesto por proyectarse de él siempre una imagen negativa. En sus redes sociales son muy pocas las ocasiones en las que se pronuncia, siendo su último post el pasado noviembre, lo que demuestra que ha dejado de ser activo en el universo 2.0. Él, por el momento, sigue viviendo en Móstoles, la casa a la que se mudó hace ya más de tres años y, aunque se desconoce hasta cuándo podrá hacerlo, él intenta hacer frente a su día a día con normalidad. La historia pudo comenzar con el ERTE que le hicieron en el bingo en el que trabaja y es que el pasado año él mismo explicó a este medio que tuvo que hablar con su casera para gestionar de otro modo sus mensualidades. «Yo tengo una nómina y me he visto recortado como cualquier otro. Cuando decretaron todo también lo decretaron para mí. Llamas para comunicar todo, ya no solo por el hecho de que se rebaje o no sino porque las fechas de pago cambian», dijo a esta revista.

Este asunto ya ha sido puesto en manos de sus abogados y Julián prefiere que sea la Justicia quien se pronuncie sobre su futuro. No quiere entrar en detalles y hasta nueva orden seguirá viviendo en la localidad madrileña de Móstoles, donde estaba más cerca de su último trabajo. Como relaciones públicas de un conocido bingo de Madrid él estaba feliz, no obstante, continúa de ERTE desde hace más de un año, lo que complica su presente y futuro. A pesar de que algunos puedan plantearse la opción de que Julián pida ayuda a su hermano Francisco o Cayetano, no tiene relación con ellos, lo que, sin duda, dificulta que eso se produzca. Hace tiempo que tomaron caminos por separado y pocos confían en que algún día se produzca una reconciliación entre ellos.