Jorge Javier Vázquez ha tenido un día largo de trabajo. Después de acudir a su puesto de trabajo como presentador en ‘Sálvame’, ha asistido como invitado a ‘Ya son las ocho’ para reencontrarse con Rosa Benito después de seis años y con la polémica de Rocío Carrasco de por medio. Un encuentro que ha terminado con un abrazo de los dos tras una larga conversación. Durante su visita al plató de Sonsoles Ónega, ha recordado el accidente que sufrió en el teatro hace unos días. Precisamente, entre los asistentes a la obra del presentador, ‘Desmontando a Séneca’, se encontraba la presentadora de ‘Ya son las ocho’, que ha recordado este momento: «Al principio pensé que formaba parte de la obra. Después ¡Ay, dios mío! Luego te llevan los acomodadores, los técnicos del escenario.. Se nos va de las manos», ha dicho la periodista.

El presentador ha recordado el momento en el que se le cayó el bastidor encima

Jorge Javier Vázquez, ya recuperado del accidente que sufrió en el teatro, ha recordado cómo ha ocurrido: «Es en un momento en el que yo estoy al borde del escenario contando una cosa muy íntima, casi al final de la función. Hay un efecto que se cae un bastidor y yo escuché ese ruido que tiene que ser en el momento justo y yo pensé «joder que aquí no es»», ha recordado. El popular presentador ha asegurado el miedo que pasó en ese momento en el que «veía que se me venía encima esa pedazo de escenografía y me tiré al patio de butacas oscuro».

Rosa Benito Jorge Javier
Telecinco

El presentador de ‘Sálvame’ ha hablado del momento en el que se tiró al patio de butacas: «La gente se pensaba que era de la función, pero no era de la función. Y luego la gente en plan «que es broma, que es broma» y yo con un dolor», ha contado a Sonsoles Ónega. Jorge Javier habla del shock que sufrió en aquel momento: «No me pasó nada porque el bastidor no llegaba hasta donde yo estaba pero yo sabiendo lo que podía haber pasado», dice. «Luego me quedé en shock porque no supe hasta después de que era imposible que me hubiese caído y que me hubiese muerto. Vino un técnico y me dijo «tienes un ángel» y yo hostia, estaba en shock. Mi técnico estaba llorando», ha recordado ya mucho más tranquilo sabiendo que no iba a ocurrirle nada.

Lydia Lozano, también estaba entre las presentes en la obra de Jorge Javier Vázquez

Son muchos los compañeros de profesión que han ido a ver a Jorge Javier a las diferentes sesiones que ha habido en el teatro. Además de Sonsoles Ónega, el día del accidente también acudió al teatro Lydia Lozano. La colaboradora fue una de las últimas en explicar cómo se encuentra el presentador de televisión. «No, está fenomenal. Además, dice que fue como una llamada de Mila, que espabilase. Jorge le da mucha importancia a cosas, se come mucho la cabeza. Qué mejor señal que la de Mila y que te hayas tirado y no te hayas roto nada», dijo Lydia hace unos días ya mucho más tranquila porque Jorge Javier Vázquez se encuentra bien. Afortunadamente, todo fue un susto.

Jorge Javier Vázquez teatro
© Gtres.

Jorge Javier Vázquez, en shock tras sufrir un accidente

Justo cuando se encontraba en medio de la función ‘Desmontando a Séneca’, Jorge Javier Vázquez sufría un accidente que difícilmente podrá olvidar. «Hay un momento en el que estoy sentado, está todo a oscuras y de repente el bastidor se cae al final. Es un efecto de la función, pero ha caído antes de tiempo. Veo cómo todo el bastidor se me viene encima». El catalán reconocía que veía cómo le iba a sepultar. Entonces su reacción fue la de saltar de forma inmediata al patio de butacas. «Me he dado una hostia en el muslo. Ha tenido que venir la ambulancia».

A pesar de que estuvo un momento en suelo sin poder moverse, los espectadores pensaron que esto formaba parte del espectáculo. «Me he levantado más o menos. Un técnico ha empezado a llorar. Ahora no puedo caminar mucho», explicaba. Una vez repuesto de este accidente, Jorge Javier Vázquez le dio una importante lectura. «Luego he llegado a la conclusión. Ya tengo el aviso de Mila Ximénez. Estaba perdiendo el tiempo pensando en qué hacer para ser feliz. Y esto es una señal de que ‘basta de tristezas’. Hay que vivir»