El torero ha visitado ‘Un año de tu vida’, el programa de Toñi Moreno en Canal Sur. Allí ha hablado sobre su relación con su mujer.


Jesulín de Ubrique ha visitado el programa ‘Un año de tu vida’, que presenta Toñi Moreno en la cadena autonómica. El torero, poco dado a visitar platós de televisión, se entrevistaba con la periodista con motivo del 30 aniversario de su alternativa. Ésta tuvo lugar en la ciudad francesa de Nimes el 21 de septiembre de 1990, con José Mari Manzanares como padrino. Mucho ha llovido desde entonces. En lo profesional. Y en lo personal. Una relación por todos conocida con Belén Esteban, madre de su hija Andrea. Y dos décadas de amor con María José Campanario, con la que se casó el 27 de julio de 2002 y con quien tiene dos hijos.

Así habla de María José Campanario: «Nos han puesto muchísimas trabas en el camino y aquí estamos»

© GTRES

Al hablar de Campanario, Jesulín de Ubrique hacía referencia a ella con cariño. «Mi mujer, mi compañera, mi amiga, la madre de mis hijos. Ha sido uno de los puntales importantes de mi vida y doy gracias a Dios por haberla conocido. La conocí en el año 2000, sin haber toreado ni nada. Es una mujer que habla cinco idiomas. Hablamos de todo. Es una mujer con la que puedes hablar perfectamente de todo. Es muy divertida, muy dicharachera».

“Llevo 18 años casado con mi mujer y año y medio que estuvimos como pareja. En ese intervalo de tiempo hemos tenido nuestras diferencias. Nos han puesto muchas trabas en el camino… pero aquí estamos con dos cojones”, explicaba.

Recuerda emocionado a su padre, Humberto Janeiro

El andaluz también recordaba con emoción a su padre, Humberto Janeiro, el pasado 9 de agosto en el Hospital Universitario de Jerez de la Frontera tras varios días ingresado a causa de úlceras en el pie ocasionadas por la diabetes que padecía. «Yo tenía 13 años. Mi padre puso el cartel de ‘se vende’ en el campo. ‘Tú no lo entiendes, pero hay que pagar. Ya lo entenderás con el tiempo’. Le dije a mi padre que si quería que fuese torero. Papá, ¿tú quieres que yo sea torero? Me dijo que sí y le pedí: No vendas el campo… ¡Y el cartel a tomar por culo!», relataba, entre lágrimas.

Habla de su hijo pequeño, Jesús

En su charla con Toñi Moreno, el diestro ha hablado de su hijo pequeño, Jesús, quien ya ha demostrado talento con el capote. «Tiene ahora 13 años y hace seis o siete años estábamos saneando la ganadería e hice el destete, que es cuando le quitas el becerro a las madres. Y me dice mi hijo: ‘Papá, quiero torear’. Uno esperaba ese momento algún día y él me dijo ese día ‘quiero torear’», relataba. «Le puse 50 becerros. Escogió una becerrita ‘colorá’ muy chiquitita. Luego me dijo: ‘¿Tú no querías que yo toreara? ¡Pues ya he toreado!», decía, entre risas.

El de Ubrique cree que aún es pronto para saber si el benjamín de la familia seguirá sus pasos. «Nunca se sabe. En las venas lo lleva. Pero desgraciadamente el mundo del toro está muy difícil. Hay gente que no entiende nuestra profesión, nuestra cultura y se nos hace todo muy cuesta arriba. Para remate esto del Covid-19 ha sido un puntillazo muy grande. Este año ha sido tan extraño… Nunca hubiera imaginado una feria de San Isidro o de Sevilla o unos San Fermines sin toros», expresaba. «Voy a intentar que sea un tío hecho y derecho. Lo apoyaré en lo que le guste. A él le gusta venir a los saneamientos».

«Uno con los años se va serenando»

© Canal SurEl ex de Belén Esteban ha contado en ‘Un año de tu vida’ cómo ha vivido algunas de sus cornadas más «Me he jugado la vida muchas veces». Asimismo, ha recordado que se ha dedicado al toro «para ganar dinero», al igual que sus compañeros de profesión. «Y el que diga lo contrario, miente». De la espontaneidad que a tantas admiradoras les fascinaba antaño, ha dejado claro que sigue siendo el mismo, aunque «uno con los años se va serenando y ve las cosas de otra manera».

Asimismo, admitía haber sentido cierta fascinación por la fama y el mundo de la televisión de joven. «Siempre me he prestado a muchas cosas sin ningún tipo de interés. he sido una persona muy espléndida. Me ha gustado ser agradecido. No es ficticio, es natural. Lo que no me gusta es que me apaleen. Y lo que más me toca los huevo es que donde te entregas te vendan. A mí me han puesto cheques en blanco encima de la mesa y no me ha temblado el pulso. He ido a entrevistas porque me ha apetecido».