Vídeo: Europa Press

Jaime de Marichalar sufre una aparatosa caída al tratar de subir a una zodiac

Jaime de Marichalar ha cambiado de lugar de vacaciones por sorpresa y ahora disfruta de los placeres de Ibiza, pero cuando quiso bajar de un yate sufrió una caída simpática que hizo que sus amigos rompiesen en carcajadas. Vea el vídeo

Jaime de Marichalar ya está disfrutando de sus vacaciones de verano, pero esta vez ha decidido dar un giro inesperado a sus días de ocio. Si tradicionalmente el exmarido de la infanta Elena ha emplazado su gozo y descanso en el sur de la Península, especialmente alternando sus viajes a Marbella y Sotogrande, dos de los espacios más elitistas de España, en esta ocasión el duque de Lugo se ha sentido seducido por el enclave de moda en la temporada estival: Ibiza. La isla balear se colapsa de famosos estos días, que acuden a la llamada que ofrecen las playas con aguas cristalinas, el ocio que no se resiente con la pandemia del coronavirus y un lujo y ostentación privativo para la mayoría de los bolsillos.

Sin embargo, sea cual sea el destino siempre se expone uno a los percances, como así le ha sucedido a Jaime de Marichalar, que ha sufrido una aparatosa, pero inofensiva, caída cuando se disponía a navegar por alta mar en aguas pitiusas en compañía de un grupo de amigos. Cuando el empresario se disponía a subir a una zodiac no lo hizo con buen pie, resbaló y a punto estuvo de caer al agua vestido. Por suerte uno de sus amigos logró sujetarle a tiempo antes de precipitarse al mar, quedando todo en un mero susto al que le sucedieron las inevitables risas del grupo ante el simpático percance. Un susto que presumiblemente se debió a que instantes antes de pasar del yate en el que navegaba a la zodiac, una amiga le mojó los pies con una manguera y al tratar de cambiar de embarcación resbaló.

Foto: Europa Press

Vea el vídeo de la caída de Jaime de Marichalar en sus vacaciones más distintas, sin sus hijos, Victoria Federica y Froilán, con amigos y en un emplazamiento al que no nos tiene acostumbrados en sus veranos. ¡Dale al play!