«Hay una frase que me revolvió que dijo que no me iba a hacer nada porque no sabía dónde vivía. Si lo hubiera sabido, ¿Qué hubiera pasado?», ha afirmado la periodista.


Tras un año especialmente complicado para Isabel Rábago en el que ha visto cómo era amenazada a través de las redes sociales, la periodista cierra una etapa que ha calificado de auténtica pesadilla. «Me dio muchísima alegría», ha señalado sobre la sentencia. Finalmente, su acosador ha sido condenado por un delito de amenazas leves. 

La periodista ha confirmado que ella tan solo deseaba que el juez dictase sentencia: «Si yo no tenía razón que me lo dijera, pero que me lo dijera él». Repasaba así cómo se enfrentó al reciente juicio: «Este personaje estaba en prisión desde hace varios meses. Me puse ahí más nerviosa que si hubiera estado fuera. Si la gente supiera por lo que ha estado en prisión antes y por lo que está ahora, me entendería un poco más». 

“Verle me puso nerviosa, le tuve que ver porque desde el centro penitenciario mandó una carta y dijo que quería salir para estar presente en la sala. Se lo denegaron, pero a pesar de todo estuvo. Solicité que él no tuviera ninguna imagen de mí en la sala, quería que el juez me escuchara». La colaboradora ha contado que su testimonio se basó en cómo se sintió tras las amenazadas recibidas y cómo provocó que su vida diera un giro. «A raíz de estas amenazas cambia mi vida, tienes miedo. Yo denuncié a una persona que creo que tenía que ser denunciada».

Isabel Rábago ha confirmado que no fue un trago fácil oír su testimonio: «Le tuve que escuchar y no fue agradable. Él lo admitió todo desde el momento que fue detenido por la Guardia Civil. Pero hay una frase que me revolvió que dijo que no me iba a hacer nada porque no sabía dónde vivía. Si lo hubiera sabido, ¿Qué hubiera pasado?». 

«Hay que denunciar»

Se ha mostrado rotunda asegurando que es necesario denunciar porque la «justicia funciona». Insistía a la audiencia en que así lo hagan: «Cuesta trabajo, te tienes que asesorar. Hay que denunciar porque nunca sabes quién está detrás de las amenazas. No dejéis pasar absolutamente nada. La justicia funciona, pero tienes que ir a la Guardia Civil y enfrentarte a un juicio penal que no es agradable».

Finalmente su caso ha quedado en un delito de amenazas leve: “No hubo contacto físico, si se hubiera acerca de alguna manera a mí hubiera sido por amenazas graves. No sale barato, la sentencia se ajusta al Derecho», añadía. Argumentaba su alegato recordando que «nadie puede controlar nuestra vida. Lo que es delito en la calle es delito en las redes”. Recordaba que todo había surgido por desempeñar su trabajo en televisión. A través de las redes sociales, su acosador le dedicó amenazas como las siguientes: «Te voy a machacar la cabeza», «Voy a ir a Mediaset y te vas a acordar de mí toda la puta vida», «Voy a por ti, zorra».