Isabel Pantoja lleva guardando mucho tiempo silencio. Quizás demasiado, pero está a punto de llegar la hora en la que calle la boca a todos sus detractores.

actuacion
Isabel Pantoja está preparando su regreso triunfal a la música, con un disco que grabó con Juan Gabriel.

Isabel Pantoja es para sus fans una religión y el primer mandamiento es serle fiel por sobre todas las cosas. No importa que haya estado en la cárcel, que antiguos empleados la vilipendien, que salgan una legión de personas cuestionándola o haciendo un retrato de su personalidad y de su comportamiento que no le deja en un buen lugar.

Tampoco les importa a sus admiradores que su hijo, Kiko Rivera, esté siempre enfangado, metido en problemas que dicen más bien poco de él, o que su hija, Chabelita, deje leer entre líneas un relato nada complaciente de la intérprete de ‘Se me enamora el alma’.

concierto
Se habla de cifras millonarias para su vuelta a los escenarios.

Isabel Pantoja encuentra en sus fans su mejor medicina, porque es consciente de que siempre será la más grande, con permiso de Rocío Jurado: es la última folclórica, una estrella que da una patada a una bata de cola y le salen millones, porque siempre habrá quien pague lo que sea por verla en concierto, que se compre sus discos o que incluso estén dispuestos a poner de su bolsillo para una cocina nueva o cualquier cosa de índole doméstico que pueda necesitar.

Con una guardia pretoriana de estas características es normal que Isabel, en su encierro voluntario en Cantora, esté frotándose las manos ante una vuelta triunfal, que la pondrá en el candelabro de Sofía Mazagatos.

supervivientes
Isabel Pantoja está preparando su regreso triunfal a la música, con un disco que grabó con Juan Gabriel.

Mucho se está especulando sobre las cifras que estarían dispuestos a pagar los empresarios para su vuelta a los escenarios, pero por mucho que nos lo podamos imaginar, su regreso superará las expectativas. Habrá aplausos hasta que sangren las manos, desmayos, ataques de histeria, flores volando… El fin del mundo.

España se paralizará como ya lo hizo cuando reapareció tras quedarse viuda de Paquirri cuando su niño salió al escenario para balbucear unas palabras de ‘mi pequeño del alma’, ante la arrobada mirada de la reina Sofía. Ese día nuestro país fue invadido por una ola de empatía y sentimentalismo del que todavía nos estamos recuperando.

Estoy seguro de que Isabel Pantoja prepara un momentazo que incluso podría hacer palidecer al que hacemos mención, porque cuando pise el escenario asistiremos a su redención más absoluta y a su ascensión a los cielos.

julian
Al igual que su ex, Julián Muñoz, ha pasado por la cárcel.

Isabel Pantoja no es un personaje que me caiga simpático, es más, considero que muchas de las cosas que le han ocurrido se las podría haber ahorrado, pero reto a cualquiera a que me demuestre que no es una gran artista. Y por encima de la artista está la estrella, una posición en el firmamento que muy pocas logran alcanzar, pese a tener grandes voces o dotes para el baile.

La propia Rocío Jurado tenía muchas mayores cualidades vocales, ya que era capaz de cantar como si tuviera tres pianos en la garganta, pero nunca logró algo comparable al ‘pantojismo’, que es una forma de vivir y casi una filosofía.

encarna-sanchez
Encarna Sánchez fue su gran defensora y amiga durante años.

Isabel, como Napoleón, volverá triunfante, y conquistará territorios que otros le han dado ya por perdidos. Lo siento por sus enemigos mediáticos, pero va a ser ella quien salga ganando. Algunos tienen como herramienta sus críticas con fecha de caducidad, ella su arte, que es atemporal.

Su lugar ha estado vacío temporalmente, pero la cantante volverá para quedarse y para marcharse cuando ella quiera. Lo suyo no se pasa de moda ni depende de las radiofórmulas, es un fenómeno sociológico que no obedece a las leyes de mercado, lo que lejos de ser una debilidad es una fortaleza.

bautizo
Paquirri, padre de su hijo Francisco, el amor de su vida.

Desde aquí animamos a Isabel Pantoja a que vuelva pronto, que venza al pánico escénico y que siga mostrando ‘dientes, dientes’, porque, al margen de lo que haya hecho en su vida personal (ya ha pagado por ello), estamos sedientos de ella: de sus letras con mensajes cifrados, de sus frases capaces de petrificar a un reportero, de su mala leche. Queremos dejar de estar huérfanos de estrella.

carcel
Isabel, en una de sus salidas de prisión.