Isabel Pantoja no tendrá que ir a la cárcel porque ha sido absuelta de presunto delito de insolvencia punible por la venta de su casa de Marbella.


Isabel Pantoja ha recibido la mejor de las noticias. La tonadillera no tendrá que ir a la cárcel porque ha sido absuelta de presunto delito de insolvencia punible por la venta de su casa de Marbella y el fiscal pedía tres años de prisión para ella. En este hogar vivió con Julián Muñoz. Sin embargo, el juez de lo Penal número 5 de Málaga ha dictado sentencia absolutoria, según publica el periódico digital Málaga Hoy.

El juez ha decidido absolver a la tonadillera a pesar de que la Fiscalía mantuvo su petición de tres años de cárcel tras escuchar la declaración de Isabel Pantoja en el juzgados. Agustín Pantoja, en calidad de testigo, declaró que él firmaba todo lo que le ponían por delante porque confiaba plenamente en en su abogado.

En la sentencia se puede leer: «Que debo absolver y absuelvo a la acusada María Isabel Pantoja Martín cuyos demás datos personales obran en el procedimiento, mayor de edad y con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, en situación de libertad por esta causa, y la entidad PANRIVER 56 S.L., del delito del que se le acusaba, siendo declaradas de oficio las costas». Esta sentencia es en primera instancia y es recurrible. Desde que se publicó este pasado 25 de abril, hay 20 días para recurrirla.

La cantante se enteraba de la noticia de su absolución este pasado lunes. Es una gran noticia, que llega en el momento más delicado para Isabel Pantoja. Un mes después de que la viéramos acudir a los juzgados de Málaga, el juez se ha pronunciado al respecto. Fue el 22 de marzo cuando tuvo que hacer el paseíllo desde el coche hasta el interior del juzgado. Un recorrido que fue muy comentado, ya que Isabel tuvo que ser escoltada por la Guardia Civil por la cantidad de medios de comunicación que querían captar la imagen de su llegada a los juzgados.

Isabel Pantoja conoce la noticia de su absolución un mes después de sentarse en el banquillo

Isabel Pantoja juzgados
© Gtres.

Isabel Pantoja vivió uno de los peores días de su vida el 22 de marzo cuando tuvo que sentarse en el banquillo de Málaga para declarar. La tonadillera se derrumbó en el interior de la sala cuando durante unos minutos fue el objetivo de muchas cámaras. Ha sido muy duro para ella y notó las consecuencias nada más llegar a Cantora. Después de unas horas declarando, Isabel volvió a casa junto a su hermano, Agustín Pantoja, que no se ha separado de ella nunca.

Nada más llegar a casa tras vivir este duro momento, Isabel necesitó asistencia médica. «Isabel y su hermano llegan a Cantora después de declarar y la situación estaba fuera de control. Estaban nerviosos», declararon en ‘El programa de Ana Rosa’. Ya instalados en la finca, Agustín tuvo que llamar al médico de confianza de Isabel, que está en el hospital de Jerez: «Se pusieron en contacto con el hospital de Jerez, querían pedir consejo médico. Agustín abandonó Cantora para recoger cosas que le habían dicho en esa llamada que la cantante necesitaba y volvió a Cantora para atender a su hermana». Isabel estaba en crisis.

Las consecuencias de esto las notó al llegar a su refugio

Una vez dentro de la sala, Isabel tuvo que ver cómo la prensa le hacía fotos, ya sentada en el banquillo. En este momento, la cantante se derrumbaba y no pudo evitar las lágrimas. El juez tuvo que decir en un momento dado que «ya es suficiente», para que así Isabel recuperara la tranquilidad. Isabel Pantoja, oculta bajo su mascarilla obligatoria, tenía que limpiarse las lágrimas en varias ocasiones. Ahora, después de este mal trago, puede respirar tranquila.